Cinco campeonatos y cuatro finales perdidas lo ubican a Peñarol de Montevideo como a uno de los
gran equipos de Sudamérica y está en el tercer lugar entre los más ganadores. Sólo Independiente de
Avellaneda con 7 títulos en la Copa Libertadores de América
El Peñarol de la garra charrúa
Los hinchas de Peñarol. Linda postal, aunque se portaron muy mal, no
acorde a la historia del club carbonero. Foto: Marcelo Aguilar / Diario UNO.
Cinco campeonatos y cuatro finales perdidas lo ubican a Peñarol de Montevideo como a uno de losgran equipos de Sudamérica y está en el tercer lugar entre los más ganadores. Sólo Independiente de
Avellaneda con 7 títulos en la Copa Libertadores de América y Boca Juniors con 6, son los quesuperan al Carbonero. Levantó la Copa allá por 1960 en el nacimiento de la competencia yrepitió la alegría un año después. Además fue tres veces ganador de la Copa Intercontinental y esmulticampeón en su país. Todos esos títulos sirven para sustentar a una institución y aunque elequipo que pisó anoche el Malvinas Argentinas tenga sólo los mismos colores, que aquellos quebrillaron tanto en otras décadas, la "marca" se siente. Se transmite. El sólo hecho de tener enfrente a Peñarol levanta el ánimo de losrivales y del público y hace mucho más valedera la participación de Godoy Cruz en este torneo. Justamente al Tomba lo consumió un rival con historia y con unaexperiencia en este tipo de torneos, que es muy difícil de adquirir en pocos partidos. Hay rarasexcepciones en donde el mismo Godoy Cruz se metió en ese rubro al ganar en su debut frente a uncopero "actual" como la Liga de Quito. Pero en el Malvinas se vio al Peñarol de las grandes épicas de garracharrúa, con su camiseta original a rayas negras y amarillas. Y se vieron las banderas, seescucharon los cantos de esos 800 hinchas que iluminaron con bengalas un sector de la plateatechada. Y este Peñarol hasta trajo a Mendoza a uno de sus jugadores símboloscomo Fernando Morena, el mayor goleador uruguayo de todas las épocas, en la función de gerente derelaciones institucionales. El técnico Diego Aguirre tras el partido mencionó que su equipo "vinoa jugar una final. Porque si perdíamos, quedábamos afuera del torneo". El Tomba sufrió al Peñarol "de la Copa", como si la derrota ante losRojos los hubiera inflado de ánimo para jugar como anoche. El nombre del club, la chapa que lo identifica y las miles deanécdotas y batallas que lleva encima lo tatuaron en el piso del Malvinas Argentinas. Se recordaráque por acá pasó Peñarol.


