El cielo se cerró y estuvo gris pero la lluvia que precipitó durante toda la tarde y bañó el rostro de jugadores y el público, tranquilamente podía llegar a confundirse con lágrimas de emoción. El Lobo alvearense sacó chapa de puntero y después de estar abajo en el marcador y jugar con uno menos desde los 32 minutos del primer tiempo por la expulsión de Lucas Alférez, lo dio vuelta y derrotó por 2 a 1 a Jorge Newbery de Villa Mercedes (San Luis).
Para los alvearenses la alegría fue triple, además de continuar invictos de local y mantener la punta, abrocharon el pasaje a la próxima fase del Federal B.
Cuando aún restan seis puntos por jugar, el Lobo de Alvear escaló a 34 unidades (producto de 10 victorias, 4 empates y solo dos derrotas) y se aseguró una de las dos plazas para continuar en el certamen al estirar a 5 la ventaja sobre Huracán Las Heras, su inmediato perseguidor, que ayer perdió 2 a 1 con San Martín.
En cambio para los puntanos, la derrota los dejó prácticamente descendidos.
Los tantos para el conjunto dirigido por Néstor Mosiuk llegaron por intermedio de la dupla goleadora. Miguel Rosón anotó a los 37` del primer tiempo y Maximiliano Herrera puso cifras definitivas al encuentro a los 22` del segundo tiempo. Hernán Barroso había puesto a los puntanos arriba en el marcador a los 16` del primer tiempo.
En una cancha pesada por el agua caída y un viento sur que se hacía sentir, Pacífico arrancó mejor y era amplio dominador, sin embargo el Pitojuan aprovechó la pelota parada y en la primera que tuvo, Barroso la mando a guardar de cabeza.
En medio del caos, Lucas Alférez vio la segunda tarjeta amarilla y la roja y el panorama se tornó más oscuro que el cielo.
Con entrega y mucho fútbol, el hombre de menos no se notó nunca. Rosón bajó una bola en el área y a pura gambeta, eludió primero al arquero, se sacó de encima a los centrales y anotó el empate.
En la segunda etapa, los puntanos ensayaron una reacción pero no les duró mucho, los jugadores del Lobo se multiplicaron para cubrir el espacio que dejó el expulsado lateral y a base de juego asociado tomó absoluto control del partido.
El premio al esfuerzo llegó a los 22 minutos, Rosón fue hasta el fondo y tiró un centro de arrastrón para que Maxi Herrera, que había iniciado la jugada, fuera al piso para desatar el delirio de la gente que se animó a ir al estadio pese al mal tiempo.


