El accidente y posterior abandono en el 2014 le habían dejado una espina clavada que necesitaba sacar con el tiempo. Era imposible que Julio Quiroga dejará las motos en el Dakar con un recuerdo tan negativo.
Fue por eso que se preparó de intensamente en gran parte del año pasado para encarar esta nueva aventura, la última en las dos ruedas.
Y hasta el momento el piloto de la Yamaha 133 está cumpliendo el objetivo planteado, que no es otro que llegar a Rosario cumpliendo con la totalidad de los más de 9000 kilómetros que tiene esta carrera.
Este domingo fue el día de descanso y el mendocino aprovechó para reponer fuerzas y fundamentalmente organizar la segunda y definitiva semana del Dakar 2016, la cual además será la más dura de esta edición.
"Estoy muy bien, muy fuerte, disfrutando como nunca la carrera. Tengo una gran inspiración porque estoy 68 en la general en la primera semana y todos saben el nivel tremendo de conducción que hay, lo cual me hace sentir muy bien", afirmó muy convencido Quiroga.
"Los primeros cincuenta pilotos viven de esto que es correr en moto y tampoco es porque existieran etapas filtros. Hagan fuerza por mi día a día, el número es lo menos importante, el tema es terminar", resumió Julio.
Uno de los momentos más emotivos que vivió el motociclista mendocino en este Dakar fue en Bolivia. La llegada al país del altiplano fue tremenda para los participantes, teniendo en cuenta que una multitud de acercó a disfrutar del paso de las máquinas.
"La llegada a Uyuni fue una verdadera locura. La pasión de la gente era tremenda, imaginate que hubo tres días de feriado para que la gente pudiese estar. Llegabas por una calle larga, subías al podio, te saludaba el presidente Evo Morales y te ponía una corona de hecha con hojas de coca. Después de esa ceremonia entrabas al vivac", relató, quien se encuentra entre los setenta primeros de la clasificación general.
Sobre su futuro en la carrera Quiroga ya había anticipado que esta sería su última participación en motos, pero no se alejará del Dakar, ya que comenzó a trabajar en un nuevo y ambicioso proyecto, que él mismo comentó: "Es mi última carrera y me estoy yendo en un gran nivel, la próxima será en camión con Fabián Andreu".



