En Anfield, los locales igualaron 0 a 0 con el Porto y se metieron en los cuartos de final, algo que había sentenciado en la ida cuando había goleado 5-0 a los portugueses.

Para Liverpool fue un trámite

Por UNO

El Liverpool empató este martes en Anfield con el Porto (0-0) y cumplió con el trámite en un soporífero partido de vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones de una eliminatoria que había quedado sentenciada en la ida tras la goleada de los Reds por 0-5 en Do Dragao.

Poco fútbol y menos ritmo vieron las casi 55.000 personas que abarrotaron Anfield, y sólo un disparo a un palo de Mané mediada la primera mitad consiguió levantar de sus asientos a los aficionados.

El guardameta español, Iker Casillas, fue llamado a la acción a falta de tres minutos para el final, cuando sacó una mano providencial a un cabezazo de Ings para que su equipo no se fuera derrotado.

Así, en un encuentro sin historia y decidido desde antes del pitido inicial, el Liverpool hizo bueno el 0-5 de la ida y obtuvo su billete para cuartos de final, dejando en la cuneta a un Porto al que la eliminatoria ante los ingleses le vino grande.

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