El boxeador mendocino Gumersindo Lucas Carrasco tuvo un traspié que fue muy difícil de digerir y tras un fugaz alejamiento retorna a la actividad y quiere lucir como en los mejores tiempos, cuando recién dejó el amateurismo y se afianzaba como una carismática figura de nuestro boxeo.
El próximo 12 de febrero el Gúmer (22-3-0, 16 KO) va a ser nuevamente figura en la cartelera que propone el promotor bonaerense Mario Arano, en pelea que será televisada en directo por la señal satelital de DirecTV.
Aunque aún no se ha designado quién será el rival, ni la sede de la velada (sería en Junín de Buenos Aires o Córdoba), la pelea está confirmada para el segundo fin de semana del mes entrante.
Carrasco, formado en el gimnasio Firpo, actualmente entrena en Las Heras bajo las órdenes de Jorge Arias, quien prepara de la mejor manera al Pitbull.
"Vengo con muchas ganas de borrar el mal momento que pasé cuando peleé con Guillermo (de Jesús) Paz. Yo creí que había ganado la pelea, ya que él lo único que hizo fue agarrarme y tirar cachetaditas. Pero ahora estoy trabajando para pelear en lo que es mi peso natural, superligero, y no quiero dejar dudas. Necesito volver a estar arriba porque quiero otra chance por un título mundial", explicó el púgil que de amateur estuvo a punto de ir a los Juegos de Pekín 2008 y que peleó en 2012 por la corona internacional welter de la FIB contra el inglés Lee Purdy, pelea donde cayó por nocaut técnico en el cuarto round.
"Quiero agradecer el apoyo que me da Guillermo Pereyra, del CEC, y Alejandro Rubio, de Di Marco, que me apoyan en todo momento", cerró.


