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La parte más dura de su entrenamiento, el malargüino Juan Carlos Reveco se fue a su ciudad natal para trabajar duramente con su equipo, con la mente puesta en la pelea revancha que tendrá el 31 de este mes, cuando enfrentará al japonés Kazuto Ioka, que le arrebató la corona mundial mosca AMB en un fallo discutido y que la Asociación declaró parcial, por lo que decretó el desquite.Instalado en el departamento más austral de la provincia, el Cotón continúa con su entrenamiento, acompañado de un importante equipo de trabajo. Allí están, su preparador físico, Diego Giménez, y el ahora único entrenador (tras el alejamiento de Jorge Arias) Charly Rodríguez. También están los boxeadores Lucas Fernández (campeón Latino minimosca CMB), Nicolás Aquino e Ignacio Nacho Perrín, ambos amateurs y del equipo nacional Los Cóndores, que hacen las veces de sparrings del ex campeón mundial.
La palabra del Cotón “Me siento muy muy bien en mi preparación. Esto es importante, ya que quiero recuperar mi corona a toda costa. Un fallo injusto me dejó sin el campeonato y ahora quiero retornar con todo, para que no queden dudas”, explicó Reveco desde Malargüe, donde estará hasta el domingo, cuando retornará a nuestra capital para seguir entrenando en el gimnasio del club Barrio Cano.Comentando sobre las tareas que realiza en esta etapa preparativa, Juan Carlos dijo: “Estamos haciendo un importante trabajo, tanto físico como técnico. Me están exigiendo muchísimo los profes y eso me gusta. Quiero y necesito dar lo mejor de mí cuando vayamos a Japón y esta es la única manera de lograrlo”.Respecto al regreso a su rincón del costarricense Rodríguez, el pugilista informó: “Estamos muy bien con Charly, estamos haciendo cosas muy buenas y nuevas que ha traído él. La idea es ganar allá y estamos concentrados en eso. Vamos a sorprender con cosas distintas”, expresó.“Estamos logrando un plus para obtener el objetivo, y eso es lo que esperaba del Caribeño (como llama Reveco a Charly)”.Sobre el tema de la separación de Arias y si esto influyó negativamente en su aprestamiento para el duelo ecuménico, comentó: “Para nada influyó, nunca dejamos de trabajar, ni bajamos el ritmo. En esto me juego la vida y no puedo dar ninguna ventaja”, contestó el mendocino.Puntualmente, sobre los cambios realizados respecto a la pelea anterior contra Ioka, el Cotón manifestó: “La derrota sirvió para ver dónde estábamos parados. Tuve varios rivales flojos, y eso te va oxidando y haciéndote confiado. Ahora estoy motivado. Ensayamos, en defensa, con variantes en las salidas laterales, y en ataque, minimizando el margen de error”, cerró


