Raúl [email protected]Pese a la decepción que causó la caída de más de la mitad de las peleas -por la consuetudinaria falta de previsión de técnicos y deportistas- la segunda noche del torneo provincial de boxeo amateur Guantes de Oro, nuevamente brindó un buen espectáculo pugilístico, donde lo cualitativo pudo superar a lo cuantitativo. En un impecable y flamante estadio del club Duperial de Palmira se lucieron en el entarimado los lasherinos Juan Ignacio González y Nahuel Basabe, el guaymallino Andrés Leveque, y el sanrafaelino Martín Viccio.Luego de más de dos años de inactividad, por problemas edilicios del gimnasio, volvió la escudería de Marito Fernández, y con ella un emblemático púgil: Juani González, quien fuera campeón en los Juegos Evita del 2014. Enfrente tuvo a un sistemático e incansable Nahuel Basabe, del gimnasio de Pablo Chacón, esta vez acompañado por Armando Andrada en el rincón, que le comenzó a ganar el duelo barrial a González en base a una prolija y persistente ofensiva, hasta que éste se soltó. Dejó de ceder la ofensiva, impuso una guardia pasiva casi inexpugnable, y desde allí supo repartir golpes y combinaciones que inclinaron la balanza en forma ajustada a su favor.Por el lado de Andrés Leveque, pupilo de Jorge Rabel, todo fue vistosa técnica y convicción ofensiva para superar a un voluntarioso y más espigado tupungatino Antonio Torres. Leveque supo ingresar en la corta distancia con buenos recursos de cintura y balanceos para evitar el anticipo en jab de Torres, y desde el infight facturar con curvos al cuerpo y ascendentes a la cabeza, en un trabajo de menor a mayor, que en el último asalto fue abrumador.Un fuerte vendaval "sureño" desató el sanrafaelino Martín Viccio, para, en menos de cuatro minutos, sacar al guapo Ángel Videla de Tunuyán. Viccio, pupilo de Luis Oliva, salió a aprovechar su velocidad y gran alcance de brazos, manteniendo siempre en retroceso a Videla, que pese a una buena guardia, no pudo evitar que el del Sur filtrara su rectos desde la larga, con mucha potencia y condicionando la pelea. En el segundo asalto Videla recibió un conteo de protección por parte del árbitro Oscar Sosa, y a la siguiente acción el de San Rafael descargó todo su arsenal de golpes, haciendo que el tercer hombre del ring detuviera las acciones y decretara el triunfo de Martín Viccio.


