Cuando Lucas Matthysse iba de mayor a menor, recibió un derechazo en el rostro que lo dejó nocaut. Así, en el décimo round, el argentino se bajaba del ring entregándole el título superligero del Consejo Mundial de Boxeo en bandeja al ucraniano Viktor Postol.En el StubHub Center de la ciudad de Carson, de Los Angeles, en Estados Unidos, Matthysse dejó atónita a su gente.
Una vez terminado el combate, el argentino dio una escueta explicación: "No me salió nada esta noche"."No veía bien del ojo izquierdo, pude haberme levantado pero preferí cuidar el ojo", argumentó La Máquina, consultado por su postura durante la cuenta de protección.
La continuidad del chubutense en el boxeo en este momento es una incógnita, más allá de que él haya dicho que "hay más Matthysse", porque no es lo mismo seguir como campeón con rivales y bolsas importantes que empezar a "remar" otra vez desde abajo."En ningún momento sentí los golpes de Postol, ni el de la caída fue fuerte, lo que pasó fue me pegó justo en el ojo y no veía nada, y por eso no quise arriesgar", reiteró el argentino.La Máquina fue consciente de que no fue su noche, que estuvo lejos de su verdadero nivel, que nunca pudo encontrar la distancia necesaria para colocar sus golpes y llevarse el título mundial."Me bloqueé. Es la primera vez que me pasa en toda mi carrera, como le puede ocurrir a cualquier boxeador, y cuando sucede eso generalmente pasan estas cosas", apuntó el púgil radicado en la ciudad bonaerense de Junín."Habíamos trabajado bien tanto en Junín como acá desde que llegamos el lunes, teníamos una buena planificación, pero arriba del ring no hice nada de todo lo que hablamos con mi equipo", remarcó.Matthysse no se cansó de repetir a quien le preguntara en el lobby del Doubletree By Hilton Hotel, donde se alojó la delegación argentina, que optó por su salud personal en lugar de continuar peleando y sufrir una lesión más seria."Ninguno se imagina el fuerte dolor que sentí en el ojo izquierdo, pensé que podía ser una lesión muy importante, un desprendimiento de retina, de verdad me asusté mucho", reconoció.Finalmente, el chubutense manifestó que a partir de hoy quiere estar con su familia, descansar un buen tiempo y después ver cómo sigue su carrera."Ahora lo que quiero es llegar pronto a Buenos Aires, estar con mi hija (Priscila, de 9 años), con mi mujer, descansar bien y más adelante ver que pasa, pero desde ya les adelanto que hay más Matthysse todavía", concluyó.


