Lucio A. Ortiz
La historia dice que Pascual Pérez nació en el seno de una familia de trabajadores viñateros en el Valle de Uco, en Tupungato, en la que era uno de los nueve hermanos. Desde niño les ayudó en el trabajo de la viña a su padre y sus hermanos mayores. La familia se trasladó a Guaymallén y en 1942, a los 16 años, se inició en el boxeo, en el Deportivo Rodeo de la Cruz, dirigido por Felipe Segura, mostrando desde un primer momento "una gran habilidad y un fortísimo golpe, inusual en boxeadores de pesos livianos".
Ese chiquitito, según decía su primer entrenador: "Sabía resolver situaciones sobre la marcha sin esperar la terminación de un round para que le indicaran en el rincón cómo resolver el problema. Si la estrategia fallaba, él, entre golpe y golpe, inventaba otra".
El muchacho en lugar de abrir surcos prefirió abrirse un camino con sus puños.
Ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón y luego campeón mundial profesional en 1954, es el único argentino que ha alcanzado ambos logros.
Como amateur peleó 125 combates. Se hizo profesional en 1952 y tuvo 92 combates (84 victorias, 7 derrotas y 1 empate), en los cuales ganó 57 peleas por nocaut, récord que lo ubica en un selecto grupo de boxeadores que han obtenido más de 50 nocauts. Realizó nueve defensas exitosas del título mundial. Es considerado uno de los tres más grandes boxeadores de la historia del peso mosca, junto con Miguel Canto y Jimmy Wilde.
Con Carlos Monzón, está considerado como uno de los mejores boxeadores de la historia argentina. Fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo en 1995.
Con el paso del tiempo y con Pascual Pérez descansando en el panteón de los boxeadores en el cementerio de la Chacarita, desde el 22 de enero de 1977, nos contactamos con el otro Pascual Pérez, que a los 66 años tiene anécdotas imperdibles sobre su padre. Y también tratamos de ubicar dónde está la medalla de oro olímpica, la única del deporte mendocino.
El hombre es peluquero en Ostende, la localidad pegada a Pinamar, en la provincia de Buenos Aires. Nació en Mendoza en 1951 y lleva el mismo nombre que su padre. Tiene un hermano, Miguel Ángel (nació en 1952) y son hijos del boxeador y de Herminia Amalia Fert, que falleció en 2014.
Pascual hijo nos dijo al principio: "Quiero aclarar un error histórico porque mi padre nació el 4 de abril en Tupungato y no el 4 de mayo como salió siempre. Además, le voy a decir que el nombre completo es Domingo Pascual Pérez".
Y siguió: "Lo que son las casualidades porque eran tocayos con Juan Domingo Perón con el que mi viejo hizo una gran amistad".
El 15 de diciembre de 1958, el boxeador mendocino le ganó en Manila, Filipinas, al local Dommy Ursúa por puntos ante una concurrencia de 45.000 personas. Era la 7ª defensa del peso mosca nacido en Tupungato.
Al pequeño León mendocino de 32 años, 49,800 kilos y 1,50 metros de altura no lo perturbaron la multitud ni los gritos de la gente. Pascualito no tuvo miedo escénico y mantuvo su invicto de 47 peleas, con 46 ganadas (36 por nocaut) y un empate.
La recaudación de la pelea ante Ursúa fue de 1.138.000 dólares, pero en esos tiempos las bolsas de los boxeadores eran inferiores a las actuales. A Pascualito le dieron 40.000 dólares y al local sólo 4.000.
Esa vez, Pérez no dedicó públicamente su triunfo al ex presidente Juan Domingo Perón, exiliado en República Dominicana. Se comunicó por teléfono desde el hotel para decirle el resultado de la pelea.
La bolsa que le correspondió (40.000 dólares) la giró a República Dominicana. El muchacho peronista era fiel a su líder político.
Y Pascual Pérez hijo asevera la historia: "Sí mi viejo le daba las bolsas a Perón. Yo tenía 6 años cuando nos fuimos a República Dominicana, mi viejo estaba muy identificado con Perón y nos tuvimos que ir por culpa de la Revolución Libertadora (se produjo en 1955 y derrocaron al gobierno democrático de Perón). Vivimos en el Hotel Paz y luego nos mudamos a una casita, éramos vecinos de Perón, mi viejo decía: 'Soy amigo de Perón'".
Después de ser campeón olímpico en Londres 1948, como premio el gobierno le regaló una casa en la Sexta Sección en la calle Adolfo Calle, en una esquina. En la otra esquina le dieron una al atleta Eusebio Guiñez, que fue quinto en la maratón que ganó Delfo Cabrera.
"Mi viejo era muy agradecido al General y por eso le retribuía con dinero. Le daba la plata de las bolsas a Perón, porque Jorge Antonio no le mandaba el dinero de Argentina. No tenían plata ni para alquilar la quinta en la que vivían. Era el tiempo en el que estaba Américo Barrios, Roberto Galán".
Perón vivía con Isabel Martínez, que después llegó a ser presidenta de Argentina. Recordamos que Eva Duarte de Perón murió en 1952.
Y cuenta Pascual hijo: "Vivimos un tiempo con Perón en Santo Domingo. Yo jugaba con los caniches que tenían Isabelita y el General. Fueron más de dos años. Yo fui a dos colegios allá. Mi papá hizo varias peleas por esa zona en Filipinas, Venezuela, Dominicana".
"Mi padre -recuerda- fue una persona muy buena y nunca le importó demasiado el dinero. Veía a unos chicos pobres, se metía en una panadería y les compraba de todo para comer. Perón le aconsejó que comprara terrenos, que nunca se iban a desvalorizar. Le hizo caso, pero después nunca pagó los impuestos. Una vez fue a reclamar unos campos en Córdoba y la provincia de Buenos Aires, y ya se los habían embargado".
Y menciona también: "Yo también en algo me parezco porque los campos en donde había nacido mi viejo se los vendieron a unos suecos en Tupungato. Cuando esa gente preguntó de los atractivos turísticos de la zona le dijeron que allí había nacido el campeón olímpico y mundial Pascual Pérez. Se conectaron conmigo y me ofrecieron 50.000 dólares para llevar los restos de mi papá y hacer una especie de santuario en el lugar. No agarré viaje".
Aclaró: "Tengo algunos trofeos de mi padre. Yo creo que otros están en la casa de Mendoza con mi tío Eduardo".
Pero Eduardo Pérez hijo y sobrino de Pascual nos contó: "Mi tío venía todos los años a visitarnos en Mendoz, pero en 1974 decidió llevarse la mayoría de los trofeos. Ahí se fue la medalla olímpica. Después mi primo Pascual vino en 1978 y dijo que quería algunos de esos recuerdos".
En el momento de la muerte del boxeador, a los 50 años, estaba separado de su primera esposa y tenía otra pareja.
Y concluye diciendo el hijo: "Con la vuelta de la democracia en 1973, le dieron trabajo en el Ministerio de Desarrollo Social. También tenía un puesto de panadería en Once. No murió en la pobreza como dicen".
La nota con la que se pretendía saber el lugar de la medalla de oro olímpica no cumplió el objetivo. Pero nos llenamos de anécdotas.



