Por Raúl [email protected]
La última noche del torneo provincial Guantes de Oro no podía ser más auspiciosa. Y gran parte de ese clima positivo lo puso el soberano: el público, que hizo que la velada palmirense, extensa en cuanto a la programación, pareciera corta por lo emotiva. La otra parte fue el clima, por fin primaveral. Con toda esemarco en conjunción, los boxeadores no fallaron y demostraron que el pugilismo no rentado está vivo y que el semillero está dando frutos.
No sorprendió la consagración de Joel Mafauad o Kevin Muñoz, del gimnasio de Chacón; Sebastián Reyeso Matías Ortiz, del Firpo, escuelas de lujo de nuestro boxeo. Lo bueno y esperanzador fue la aparición de peleadores como Alfredo Soto, de Darío Herrera (Medrano); Brian Martínez (le ganó con lo justo al zurdo juninense); un Tyson como Diego Astudillo (Pedro Duarte/Galíndez), que se coronó a puro nocáut: y lafrescura de aprendices como el palmirense Alexander Ontiveros (Ponce) y el sanrafaelino Víctor Díaz (Negri), que dieron una cátedra de boxeo elegante y efectivo.Por el lado de las damas, la cinta quedó bien alta con Nerina Ortubia, Yanina Orozco o Priscila Rodríguez,manteniendo la llama viva que encendieron, entre otras, Yésica Marcos en este duro y noble deporte.


