Con su público y teniendo siempre en mente cada una de las historias que vivió a lo largo de este duro 2016, San José levantó en el último parcial y se quedó con la tercera final del Clausura A1 ante Anzorena por 77 a 69, luego de haber ido perdiendo durante los tres primeros cuartos y recién pasó al frente cuando restaban menos de 4 minutos para el final.Como el de la Sexta fue campeón del Apertura, el torneo anual se deberá definir en una serie final que tendrá como protagonistas a estos dos rivales.El último cuarto que tuvieron Cristian Velazquez y Facundo Rubia fue determinante, sobre todo los dos triples seguidos del pivot Velázquez, que desequilibró al quinteto local.
Se vivió un clima de final durante los 40 minutos y el gran público que llevó San José (más de 800 hinchas) se hizo sentir para contagiar a sus jugadores, que cerraron el partido con un último cuarto fulminante: 33-4.Todo lo bueno que hizo Anzorena durante los primeros tres parciales, al ritmo del Colorado Aguilera, no pudo ser sostenido y con sus errores y nervios permitió la reacción de un rival que llegó a la Sexta Sección dispuesto a ser campeón.La fecha de la final anual se determinará teniendo en cuenta que Anzorena tiene sus compromisos por el torneo Federal los fines de semana.Una alegría en el medio de tanto sufrimientoNadie en el barrio olvidará el 2016. La Unión Deportiva San José se coronó luego de dos finales perdidas en un torneo especial.Es que este Clausura se disputó luego de que un huracán azotara al club, a los vecinos y a los propios jugadores y técnicos. En junio, el estadio de San José fue clausurado luego de que el galpón colindante se desplomara, matando a una mujer y a un niño y derrumbando parte de los vestuarios del club. Con esa mochila a cuestas, y entrenando donde se podía, el plantel del Santo se propuso ganar como sea el Clausura, para dedicárselo a aquellos que día a día dan la vida por la institución.Un poco de historiaSan José es un pequeño club de barrio y podría decirse que la historia grande de sus equipos de básquet comenzó a gestarse en 2010, de manos de la familia Quibar, vecinos de la zona, que desde entonces dedicaron su tiempo y hasta su dinero, para estar detrás de cada detalle de ese deporte, de sus jugadores y de toda la insfraestructura necesaria para el funcionamiento.Fotos: gentileza Salto Inicial



