En un partido con más fricción que básquetbol, Atenas Sport Club derrotó a San José 68 a 51 por la fecha inicial del Torneo Apertura de la Superliga, pero lo más grave ocurrió después con acusaciones cruzadas entre ambos clubes.
En primer término, Atenas Sport Club emitió un comunicado en el que "repudia enérgicamente la actitud miserable y antideportiva llevada adelante por el jugador de San José, Leandro Lincheta, quien por un altercado en el juego se acercó al entrenador de Atenas y le manifestó dichos ofensivos de la más baja calaña respecto de su hija con Síndrome de Down".
La publicación generó todo tipo de expresiones y pedido de sanciones en contra de Lincheta y de respaldo a Mauricio Pedemonte, coach de Atenas, y a su hija Lourdes.
La dirigencia apache agregó: "Como institución que pregona valores no sólo deportivos sino morales no vamos a permitir estas actitudes denigrantes ofensivas y discriminatorias. E instamos al club vecino a tomar las medidas que estime corresponder, informando asimismo que desde el día de la fecha se resuelve declarar persona no grata para la institución al jugador mencionado".
La respuesta de San José
Poco más de una hora más tarde, la dirigencia de San José respondió negando "la acusación pública, infundada y maliciosa por parte del entrenador de Atenas, a lo que se le suma la constante y directa provocación de dirigentes e hinchas del club local, que generaron malestar y un pésimo clima competitivo, quienes, además, fueron expulsados del estadio por los árbitros, y lo que derivó en la descalificación del jugador Rodrigo Funes (San José) quien jamás en su carrera deportiva ha sido expulsado".
La Comisión Directiva de la Unión deportiva San José indicó que "repudia las provocaciones permanentes del cuerpo técnico local, que además, sumó dos faltas técnicas que, en consecuencia, llevó a más agravios de algunos hinchas del club local, las que terminaron en un cruce de palabras entre el entrenador de Atenas y el jugador Leandro Lincheta (San José)".
Respecto del cruce entre Lincheta y Pedemonte, el club señaló: "Dicho jugador solo respondió con agresiones verbales, pero sin hacer jamás alusión a la condición de la hija de dicho entrenador. Lamentamos que estos dichos, malintencionadamente utilizados para justificar algún malestar deportivo que, tristemente, algunos dirigentes de Atenas no dejan dentro de la cancha y perjudican el espíritu deportivo".
Finalmente, cerró diciendo: "Sugerimos a la institución se trabaje en el fortalecimiento de lazos humanos y deportivos que nos unan en el bien común y el desarrollo de deportistas dentro de una comunidad unida y solidaria, donde, primeramente, los dirigentes tenemos la obligación de dar el ejemplo".



