Por sus antecedentes los tres primeros de la segunda etapa de la 35ª Vuelta de Mendoza disputadaeste sábado en el departamento de Malargüe figuraban en los pronósticos. Y como no iban a ser los
Mas allá del merecimiento de subirse al podio de los tres mejores ubicacados en la clasificacióndel segundo parcial, todos los que finalizaron la prueba deberían haber tenido un lindo
reconocimiento. Es que el principal protagonista de la jornada malargüina fue el viento, que pegóduro contra los ciclistas desde todas las posiciones.La gélida mañana, incluso con lloviznas, arrancó con el pibe Rodrigo Durán escapado, que aguantólas ocho vueltas al circuito suburbano para hacerse con la primera y única meta sprint de la tarde.
No tuvo la misma suerte Sebastián Brizuela, que en un intento por despegarse del pelotón, reventóel tubular trasero y fue a parar a la vereda con multiples contusiones.La acciones más notables se dieron cuando los ciclistas, todos juntos, encararon la ruta 222rumbo a Los Molles. La durísima trepada a la Cuesta del Infiernillo le pasó factura a varios, que
quedaron descolgados.En la neutralización, fue el cordobés Martñin Garrido que se hizo con la meta de montaña,seguido del bolivarense Juan Pablo Dotti y el puntano Emmanuel Guevara.
El regreso fue muy rápido, con viento de cola hasta enganchar la ruta que llevaba a la meta, elselecto grupo de punta vaticinaba otra definición con sprint masivo, de dientes apretados.
Y así fue que el Matador Ángel Darío Colla sacó nuevamente su oficio de velocista logró imponerse, luchando
todavía con el fuerte viento, sobre Crespo y el Willy Lucero, que había enganchado el grupo puntero faltando solo 4 kilómetros.En el plano la Muni de Las Heras es la que manda, con dos zarpazos en dos intentos de Colla. Además,
segurá vistiendo la malla líder, que tan bien le queda.



