El club de fútbol griego AEK Atenas condenó la pequeña explosión vivida, tras un ataque sin graves consecuencia, en el exterior de la casa del jugador argentino Ignacio Scocco.
"El AEK condena duramente el ataque con tres botes incendiarios, en el exterior de la casa de nuestro jugador, Nacho Scocco. Está claro que fue un acto criminal y las amenazas sólo hacen daño a nuestro equipo", dijo el club en un comunicado.
"Nadie tiene derecho a violar la privacidad y la tranquilidad de ninguna familia, especialmente la de un futbolista. Si los atacantes son encontrados y llevados ante la justicia, serán expulsados para siempre de la familia del AEK", añadió.
La pequeña explosión provocó daños menores en la residencia de Scocco. Tanto el futbolista como su esposa, la modelo argentina Melissa Pochettino como su hija recién nacida, Eva, se encontraban en el interior del edificio, pero no sufrieron heridas.
La prensa griega ha señalado que los culpables podrían ser hinchas radicales del AEK, enfadados por la derrota 6-0 del pasado fin de semana ante el rival Olympiakos, que con ese triunfo se proclamó además campeón de la liga griega.
El AEK Atenas es actualmente tercero en la clasificación, catorce puntos por detrás del segundo, el Panathinaikos.
Scocco, de 25 años, llegó al AEK en 2008 y el pasado mes de noviembre renovó su contrato por otros tres años, con un salario anual de un millón de euros.



