Las selecciones de Brasil y Holanda jugarán hoy en Port Elizabeth una final anticipada delMundial, entre dos equipos con escuelas y objetivos similares, pero con una realidad diferente por
su juego, lejos del brillo de antaño.Brasil viene de eliminar a Chile, el lunes con goleada 3 a 0 en Johannesburgo, mientras queHolanda despachó a Eslovaquia con ajustado 2 a 1 en Durban.
El ganador jugará una de las semifinales del Mundial con el vencedor de Uruguay Ghana.
Brasil, que está decidido a lograr su sexto título, arribó la noche del miércoles a PortElizabeth bajo la euforia de decenas de simpatizantes, aunque con optimismo moderado por el estado
físico de varios jugadores.Brasil tendrá la baja segura del volante Elano, autor de dos goles en el torneo y afectado porun edema óseo sufrido en el triunfo 3 a 1 ante Costa de Marfil, por la segunda fecha del grupo G.
Su recuperación puede durar bastante tiempo y por ello el DT Dunga recurrirá al polifuncional DaniAlves, que ya le había sustituido ante Chile."Hay que estar bien organizados para no ser sorprendidos", opinó el defensa Juan, mientras elDunga dijo que "tenemos que ser muy cautelosos con los jugadores de Holanda".
La incertidumbre sobre Brasil es cómo afrontara el duelo ante la Naranja Mecánica habida cuentade su irregularidad en duelos previos y la dependencia de figuras salvadoras de turno, como el
ariete Luis Fabiano, el astro Kaká o Robinho.A su vez, Holanda viene de una campaña perfecta con cuatro triunfos, aunque los marcadoresfueron ajustados y su juego lucido se vio solo por momentos.
El DT Bert van Marwijk, tiene a todos sus jugadores a punto y su principal esperanza ypreocupación brasileña es el armador del Bayern Múnich, Arjen Robben.
A pesar de los elogios generales al rival, Sneijder dijo que Holanda estará "un 120%" para elchoque y que "ninguno de nosotros le tenemos miedo a Brasil".



