El problema es creerte que los prestados son propios. Le pasó a Alfredo Cornejo con Luis Petri y le está pasando a Javier Milei con Patricia Bullrich. Las amenazas de ambos “socios” políticos no cesan; todo lo contrario, parecieran arreciar cada día más. En realidad, la debilidad de los armados políticos del presente habla de la crisis de los partidos argentinos y su dificultad para construir liderazgos fuertes e inobjetables.
Petri y Bullrich: piedras en los zapatos de Cornejo y Milei
Por el lado de la oposición al mileicornejismo, las noticias tampoco son tan buenas: a nivel nacional y provincial hay claros acercamientos entre los sectores más fuertes del peronismo
La senadora nacional porteña multipartidaria tiene la bendición de los dioses de las encuestas: el electorado no repara en su histórico saltimbanquismo, que la llevó a un derrotero para el asombro: Montoneros, Menem, De la Rúa, Macri y Milei, como si fueran todos iguales. Bue, quizás lo son.
Más o menos lo mismo pasa con el diputado nacional y ex ministro ex radical mileísta mendocino, que consolida sus números en un lote de preferidos en todas las encuestas que se hacen en la provincia, las pague quien las pague. Alguien habría escuchado a Petri decir: “Me apoyen de arriba o no me apoyen, yo juego igual”.
Luis y Griselda
Casualidades del destino: los Petri también se mueven como una pareja mixta de hermanos que se apoyan el uno en el otro, calcada al modelo de los hermanos Milei. La única diferencia es que a los primeros se los puede ver por separado, mientras que los segundos, casi siempre, donde está uno está el otro.
Petri va por el mismo lado: confía su agenda mendocina a su hermana Griselda, arma departamento por departamento, cual trabajo de orfebre, y ya tiene candidatos a intendente en todos lados.
El gobernador está un poco más holgado en la Legislatura y no padece tanto la falta de correspondencia de los petristas. El presidente, en cambio, empieza a sufrir la negativa de los bullrichistas a ser condescendientes con sus órdenes, como el resto de su tropa realmente propia.
Patricia vs. Karina
Bullrich ensaya una impronta presidencial con videítos pícaros musicalizados por Lali Espósito -una archienemiga del presidente- y encabeza reuniones con una mesa chica propia, integrada por ella y “sus” legisladores, bien lejos de la mesa política dirigida por la hermana del presidente.
En Casa Rosada ya dan a Bullrich por descartada para acompañar a Milei en caso de que el presidente decida finalmente pelear por su reelección. A la ex ministra eso no le serviría para nada: su mayor obsesión es sentarse en el sillón de Rivadavia y sabe que es el único plan B que tiene este modelo económico.
El ministro Diego Santilli, la senadora neuquina evangelista Nadia Márquez y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, trabajan -por orden de Karina- en una estrategia contrarreloj para suspender las elecciones primarias, prescindiendo de Bullrich y de sus legisladores. La tienen complicada.
Círculo rojo afín
La banca que recoge Bullrich entre los integrantes del círculo rojo también es poderosa. Muchos empresarios de alto vuelo ven en esa mujer de hierro a una garante del modelo económico de rigor y ajuste fiscal, con modos un poco más propios de un presidente. El desboque de Milei hace rato molesta entre los poderosos.
En principio, la ex ministra debería garantizarse la supervivencia de las elecciones PASO, sobre todo ante la eventualidad de enfrentar al presidente dentro de la misma estructura interna de La Libertad Avanza.
Desafiar a Milei dentro de su mismo partido es, para muchos, una afrenta difícil de soportar. Por eso Bullrich ya ausculta otras formas de participar en las próximas elecciones presidenciales. Ella también ya descartó la posibilidad de acompañar al presidente en una misma fórmula.
El peronismo se reordena
Por el lado de la oposición al mileicornejismo, las noticias tampoco son tan buenas para los socios: a nivel nacional hay claros acercamientos entre los sectores más fuertes del peronismo, con un puente cada vez más sólido entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el hijo del matrimonio presidencial, Máximo Kirchner, lo que podría terminar en un armado conjunto peligroso para las pretensiones reeleccionistas de Milei en tiempos en los que su imagen tambalea.
En Mendoza, finalmente no habrá elecciones internas a fines de noviembre porque el sector de los intendentes, sumado al entramado sindical que responde al peronismo provincial, decidió unirse y encumbrar por un período más al diputado nacional Emir Félix. En el acuerdo no entraron La Cámpora ni la intendenta Flor Destéfanis, pero hay puentes tendidos y todo indica que tarde o temprano habría paz.
Ha vuelto a sobrevolar la posibilidad de que la oposición pueda regresar al poder si se organiza. El problema es que el fuego amigo de las internas muchas veces termina atentando contra la unión y, consecuentemente, frustrando un armado competitivo. Continuará.
En pocas palabras
- Petri y Bullrich: amenazas de los socios políticos de Cornejo y Milei crecen, evidenciando la crisis de liderazgos.
- Estrategias políticas: Patricia Bullrich ensaya una impronta presidencial, mientras se trabaja en su exclusión de planes de Milei.
- Oposición y reordenamiento: el peronismo nacional y provincial busca acercamientos, con posibles alianzas que desafían a Milei.



