El martes 20 de octubre por la noche, luego de una feroz tormenta de lluvia, viento y granizo, Janina Ortiz se declaró culpable y fue condenada por delitos de corrupción y amenazas con arma de fuego.
Así se desplomó el mundo de Janina Ortiz en 15 días
Janina Ortiz acumuló la condena judicial sin cárcel por corrupción y amenazas con arma de fuego y este miércoles la histórica y unánime expulsión de la Cámara de Diputados
Este miércoles, 14 días después, Janina Ortiz fue desbancada y expulsada por unanimidad de la Cámara de Diputados.
Gracias a los votos de los 46 legisladores presentes, pasó a la historia de Mendoza por ser la primera legisladora electa por el voto popular en ser echada por sus propios pares.
La doble caída de Janina Ortiz se consumó en 15 días. Antes, durante años, se defendió repartiendo acusaciones a diestra y siniestra y responsabilizando a todos por sus males: a la política, a la Justicia, al Gobierno de Alfredo Cornejo y a la prensa. En varios frentes: la Legislatura, el Polo Judicial...
Semejante estrategia pseudodefensiva se derrumbó como un castillo de naipes. Corrijo: la propia Janina Ortiz la hizo añicos cuando, acorralada por el caudal de pruebas incriminatorias en el caso de las cooperativas truchas, bajó la guardia y se declaró culpable en un juicio abreviado a cambio de no ser condenada a la cárcel.
El pacto judicial con la Fiscalía de Delitos Económicos para zafar de la prisión incluía la futura pérdida de la banca de diputada provincial que ganó en 2023 y le duró apenas unos meses, cuando en marzo de 2024 fue suspendida por la Cámara de Diputados.
Con todos los bríos se había defendido Janina Ortiz frente a las cámaras y contra los colegas, especialmente los oficialistas.
Luego, desapareció como por arte de magia. Dejó de hablar y de opinar. Hasta que el martes 20 de octubre volvió a escena, aunque en una versión light y cuasi enigmática.
Para ser condenada llegó al Polo Judicial de la mano del esposo, Daniel Orozco. De negro de pies a cabeza. El cabello recogido. Y anteojos negros. Y en silencio absoluto.
Cuando Orozco leyó una proclama a la salida del Polo Judicial, Janina Ortiz eligió ubicarse a espaldas del esposo.
Por escrito le contestó a la Cámara de Diputados que no se presentaría el lunes 2 de este mes para ejercer el derecho de defensa frente a la expulsión inminente, cantada y previsible de este miércoles.
En el mismo documento revalidó el reclamo de que la Cámara de Diputados le pague los 30 sueldos que -jura- le corresponden porque, mientras estaba suspendida, la presunción de inocencia le cabía como a cualquier ciudadano bajo proceso pero sin condena.
La caída de Janina Ortiz fue estruendosa, inevitable y previsible para todos. Menos para ella.
En pocas palabras
- Caída política: Janina Ortiz fue expulsada de la Cámara de Diputados este miércoles tras ser condenada por corrupción y amenazas.
- Proceso judicial: se declaró culpable de corrupción y amenazas, evitando la prisión.
- Consecuencias: la expulsión marca un hito histórico para la Legislatura provincial.

