Después de un primer clip donde el protagonista es un ratón, Katy Perry trae a nuestro imaginario un futuro cincuentoso y con dejos distópicos. Con un vestido metálico, el pelo rosa y Skip Marley de invitado, se pasea en un parque de diversiones donde entregan algodones de ázucar gigantes.
El video dirigido por Matthew Cullen (Jay Z y Taylor Swift) fue filmado en California en enero. Como su presentación en los Grammy 2017, el video no oculta el contenido político que refleja la letra de la canción.



