Por Fernando G. [email protected]
A veces las mezclas son irresistibles y Avicii es una buena prueba de ello, a juzgar por el éxito a nivel planetario del que está gozando este joven DJ sueco.
Avicii, el nuevo fenómeno de la música bailable
A veces las mezclas son irresistibles. Y Avicii es una buena prueba de ello, a juzgar por el éxito a nivel planetario del que está gozando este joven DJ sueco, autor de éxitos como Hey brother o Wake me up, que inundan hoy las fiestas, las publicidades, las radios y la TV.
¿Cuáles son las mezclas que lo definen? Muchas. Su camino al firmamento sonoro comenzó, justamente, cuando, a medio camino entre la adolescencia y la adultez, tomó el tema musical de la computadora Commodore 64 y la transformó en un hit de discotecas. Avicii no se llamaba así por entonces. Aún portaba su nombre de nacimiento (Tim Berling), muy apropiado para un sueco de Estocolmo.
La mezcla de su imagen también ayudó, por entonces. Tiene el aura de un Justin Bieber (con un frío toque de travesura) pero se mueve en el altar desde el que conduce las fiestas como un tirano capaz de mover las masas como un titiritero.
A poco de hacer conocer esa creación, ganó un concurso de DJ que significó su espaldarazo. Comenzaron a lloverle ofertas de trabajo en conjunto (para mezclar, digamos, su talento con el de otros).
Así fue como todo comenzó a suceder muy rápido para él. Se unió a colegas como Nicky Romero, Shermanology o el propio David Guetta, y consiguió ventas y premios. La consagración le llegó cuando, al presentarse en el Ultra Music Festival de Miami y poner a la audiencia en su puño, todos notaron que sus mezclas, su talento y su creatividad calaban en cualquier público.
La hora de su propio álbum había llegado y Tim Berling siguió con las mezclas. No sólo acabó por firmar su disco con el seudónimo elegido (una variación del sánscrito Avici, que designa al más bajo infierno en la religión budista), sino que dio rienda suelta a su imaginación sonora para fusionar el trance progresivo, el house, el techno, el french house y el funky house con ritmos aptos para públicosno electrónicos, como el pop e incluso el country estadounidense.
El disco en cuestión se tituló True, apareció en setiembre del año pasado y desde el principio estuvo claro que iba a ser una usina de éxitos irrefrenables. El anticipo del álbum, meses antes, había sido el tema Wake me up, un hit planetario en el que Avicii sorprende al atrapar una melodía folk cantada por Aloe Blacc con un machacante ritmo electro.
El video del tema, protagonizado por una joven y una niña de perturbadora belleza, incorporó en su momento dos rasgos distintivos: la publicidad encubierta de celulares y sistemas electrónicos, y el logotipodistintivo del DJ (dos triángulos invertidos que recuerdan a la A y la V con las que comienza su nombre).
Wake me up fue el principio de un collar de éxitos que empezaron a gotear desde True. Le siguió You make me (con el uso de un piano también distintivo) y, de inmediato, Hey Brother, otra canción con toquefolk y la fuerza de un cantante de carácter al frente de la melodía.
Para mostrar que el disco era una gema para las discos, True siguió pariendo éxitos de Avicii: Addicted to you, Dear Boy, Liar liar, Shame on me , Lay me down, Hope There's Someone y Heart Upon My Sleeve.
Que Avicii suena y resuena en todas partes del mundo basta con comprobarlo al hacer un mero zapping por las FM o escuchando sus canciones a través de una vía rápida (ver los códigos QR a través de loscuales puede accederse a algunas de ellas). Sin embargo, los números son incuestionables. Uno es lisa y llanamente demoledor: en mayo pasado, la canción Wake me up se convirtió en una de las más
escuchada de la historia. ¿Cuántas veces la puso a andar on line? Atención: 235 millones de veces.Mientras todo eso pasa, Avicii pasa su tiempo facturando. Y yendo de juerga, claro. Hace poco confesó que, al notar que estaba bebiendo mucho, dejó el alcohol (las mezclas, en ese caso, no le deben de haber caído bien).
Hoy en día el sueco es uno de los más solicitados para animar fiestas en los más altos circuitos de la electrónica. Es el tercer artistas más caro si uno lo quiere tener en su fiestita (puede cobrar hasta 250 mil dólares) y, si bien está revolucionando la escena, él, con una antipatía que también es parte de su estilo, ha dicho: “La originalidad ha desparecido en el mundo de la música electrónica. Siento que todo está tan encerrado en una burbuja que los nuevos talentos desaparecen”. Cínico y caro, guapo y desarrapado, electrónico y folk: la mixtura le cabe bien a Avicii y con ella ha hecho que el sonido de nuestros días se mezclen también con su música.
Una clave de True los invitados
Saber rodearse de talentos suele ser otra de las claves del éxito, y para el DJ Avicii esto resultó fundamental a la hora de componer su hasta ahora único disco, True.
El fenómeno musical sueco puso a trabajar para este álbum (que se consigue en Mendoza en las disquerías, a $110) su propia capacidad para crear canciones y firma las 10 que lo integran. Pero a él se suma un verdadero equipo que fue el que ha hecho posible el suceso del que todos hablan.
Además de compositores de “probada eficacia” como Ash Pournori, Nile Rodgers o el guitarrista de Incubus, Mike Einziger, los rasgos distintivos de algunas canciones los han puesto también los cantantes que también han participado de la creación.
Para el caso de Wake me up, el convocado fue Aloe Blacc, cantante y rapero estadounidense que puso su registro de barítono para un tema irresistible.
En cuanto a Hey brother, el que aparece es el guitarrista y cantante de bluegrass Mike Einziger. Otros créditos son los de Audra Mae (cantante y sobrina nieta de Judy Garland), Adam Lambert y Salem Al Fakir.
A Madonna no se le podía escapar
Madonna tiene como objetivo no quedar jamás como alguien del pasado. Su supervivencia en la música tiene que ver con su capacidad de mutar, y por eso es que a la diva del pop no podía escapársele Avicii como productor para temas de su décimo tercer álbum de estudio, pronto a salir. Ya la artista se unió en la consola junto al sueco en un show en vivo.



