Desde su casa en Copiapó, Mario Gómez, uno de los 33 sobrevivientes del accidente en la mina San
José, contó lo que vivió antes, durante y después del derrumbe que lo dejó 70 días bajo tierra.
Vivir sepultado
A casi 700 metros de la superficie "el tiempo pasó rápido, para la gente de afuera no por el
hecho de no saber si estábamos vivos o no. Dormía poco. No se distinguía el día de la noche".
"Pensaba en mi familia, en mis hermanos, sabía que ellos estaban sufriendo mucho porque no
sabían si estaba vivo o muerto. Abajo sufría de impotencia de no poder avisar que estábamos los 33
vivos", dijo en una entrevista exclusiva con Canal 7.
También se emocionó aunque aseguró que "adentro de la mina no lloré, afuera sí".
El pacto de silencio de los 33 requiere que sólo contarán detalles de lo que vivieron adentro
de la tierra cuando estén todos juntos. Sin embargo, Mario reveló que cuando fue el derrumbe él
estaba almorzando. "La honda expansiva me tapó los oídos", dijo.
"Antes del 5 de agosto éramos personas humildes y trabajadoras y nos ha cambiado un poco la
vida. Bajé entre 12 y 13 kilos por la humedad. Transpiramos mucho...los nervios también ayudaron".
"Dios nos protegió"
"Siempre sentí la presencia de mi hermano fallecido, Manuel. Estoy seguro de que me ayudó
mucho (...) Dios nos protegió desde un primer momento y él fue quien nos hizo nacer de nuevo. Siembre
tuve la esperanza de que iba a salir".
El futuro de Mario
Confirmó que no volverá a trabajar en una mina, a pedido de su hija, a pesar de que "
físicamente estoy perfecto".
"No le tengo miedo al dinero. Si me alcanzara, compraría un camión para seguir trabajando en
lo que sé hacer. No voy a entrar más a un túnel", aseguró.
En el amor también habrá avances. Dice que se casará por iglesia con su esposa, a quien se
unió sólo por Civil. De luna de miel podría venir a Mendoza.
El papel de la prensa
Mario agradeció a la prensa por presionar para que se insistiera con la búsqueda de los 33. "
La prensa sirvió para que este proceso tomara más rapidez y que llegasen a donde nosotros
estábamos. La prensa estaba todos los días, día y noche, entonces había presión."


