Por decreto, el premier Silvio Berlusconi oorgado a las comunas italianas la libertad de dictar suspropias normas de seguridad y orden público. Sin embargo, en muchos pueblos eso llevó a que se
Berlusconi autorizó a las comunas a dictar sus propias normas de seguridad y orden público. Y en
algunos lugares los "delitos" son desopilantes.
Silvio y sus desopilantes multas
