CONCEPCIÓN, Chile, 27 Mar 2010 (AFP-NA) - El presidente de Chile, Sebastián Piñera, garantizó el
crecimiento de le economía chilena y el apoyo de las fuerzas militares que cambiarán sus "fusiles
por palas" para participar en la reconstrucción del país, que hace un mes fue golpeado por un
terremoto y un tsunami.
"Seis por ciento de crecimiento promedio al año, y 200.000 nuevos empleos (durante su
gobierno). Mantengo la cifra a pesar del terremoto", señaló el mandatario en una entrevista radial
desde la ciudad de Concepción (500 km al sur de Santiago), una de las ciudades más afectadas por el
fuerte sismo.
"Va a haber un desfase en el tiempo, porque tendremos malas noticias en materia de empleo,
inflación y precios de aquí a junio, producto del terremoto, pero vamos a tener una fuerte
recuperación en el segundo semestre y, espero yo, durante el resto de nuestro gobierno", añadió.
El presidente Piñera participó el sábado de una misa en la plaza de armas de Concepción en
memoria de las víctimas del terremoto. Horas antes, a las 03H34 locales, encendió velas en ese
mismo lugar, junto a decenas de pobladores, el mismo instante en que hace un mes la tierra se
sacudió en el centro y sur del país.
Allí anunció que las Fuerzas Armadas, que resguardaron las zonas devastadas dos días después
de la tragedia, se mantendrán en esos lugares, a pesar de que ya se levantó el toque de queda, para
participar en las tareas de reconstrucción, hecho que fue aplaudido por los habitantes.
"Llegamos a un acuerdo con las Fuerzas Armadas para que su rol durante la tragedia no sea
sólo durante la emergencia, sino que se extienda durante todo el período de reconstrucción",
aseguró Piñera.
"Queremos gradualmente ir cambiando los fusiles por las palas", añadió Piñera. "Las Fuerzas
Armadas tienen ingeniería, logística, disciplina, liderazgo y capital humano, y van a ir pasando
del orden público a la reconstrucción", dijo después el gobernante a Radio Biobío.
Las denominadas velatones se realizaron de manera simultánea en varias ciudades y puertos del
centro sur del país devastados por el sismo y el maremoto, así como misas en memoria de sus muertos
y desaparecidos.
Piñera también anunció la entrega de bonos del gobierno para que las familias afectadas
puedan comprar materiales y reparar sus viviendas.
A tres semanas de haber asumido el poder, el mandatario ha sido criticado por sus opositores,
quienes lo han acusado de no tener un claro plan de reconstrucción del país.
"El Gobierno no solamente tiene un plan de reconstrucción, tiene un plan que está en plena
marcha", indicó Piñera, quien explicó que luego de la emergencia, la segunda fase consiste en
capear el otoño e invierno australes, debido a que hay miles de personas sin techo.
El gobierno ha contabilizado unos 800.000 damnificados y 200.000 viviendas destruidas o
dañadas. Hay 79 hospitales destruidos, además hay más de 4.000 colegios dañados y 590.000 alumnos
sin clases. El mandatario prometió que a fines de abril, el 100% de los estudiantes habrá retomado
sus labores.
En vísperas de Semana Santa, el 47% de las iglesias está dañada, por lo que en muchas
ciudades, las ceremonias y festividades se harán al aire libre.
Tras el terremoto también se cayeron cárceles, por lo que hasta la fecha se contabilizan 156
reos prófugos.
El terremoto y el maremoto dejaron un saldo de 452 muertos, 96 desaparecidos y casi 30.000
millones de dólares en pérdidas en Chile, un 12% de su PIB.



