El británico de 43 años había tenido un accidente con su moto en 2009 y quedó en terapia intensiva. Por ahora puede mover unos pocos centímetros su cuello y sonreír, pero no tiene control sobre el resto de su cuerpo.

Se salvó al parpadear cuando lo iban a desconectar de las máquinas que lo mantenían vivo

Por UNO

Un hombre internado en un hospital de Cambridge, Inglaterra, se salvó de la muerte gracias a quepestañó en el preciso momento en el que iba a ser desconectado de las máquinas que lo mantenían con

vida.

Richard Rudd, un británico de 43 años, lleva casi 9 meses internado en la Terapia Intensiva

del hospital de Addenbrooke, en Cambridge. Cuando los médicos desistieron de seguir manteniéndolo

con vida por medio de la asistencia mecánica, el hombre reaccionó moviendo sus párpados, según el

sitio inglés

Daily Mail.

El momento crítico quedó registrado frente a las cámaras de la cadena BBC, ya que el hombre

era el centro de un documental llamado "Entre la vida y la muerte", que retrataba la vida de los

pacientes con lesiones cerebrales severas.

Rudd, que es padre de dos hijas, Bethan (14) y Charlotte (18), había sufrido heridas graves

en su cabeza en un accidente de motocicleta el 23 de octubre de 2009. El hombre quedó en estado

inconciente bajo el cuidado de los médicos de la Unidad de Cuidados Neurológicos Críticos del

hospital.

Después de tres semanas de tratamiento, los médicos pidieron permiso al padre del hombre,

Richard Rudd, de 60 años, para desconectar a su hijo. Pero justo cuando iban a desenchufar la

maquinaria, el hombre movió sus ojos.

"Le levantaron los párpados y le pidieron que moviera los ojos si escuchaba y estaba

despierto. Lo hizo, y así supieron que no tenía muerte cerebral", relató su padre. Actualmente,

Rudd puede mover unos pocos centímetros su cuello, y sonreír, pero no tiene control sobre el resto

de su cuerpo.

Rudd podía mover sus piernas y brazos y hablar, pero tres días después del accidente fue

inducido a un coma profundo debido a las heridas en el cerebro. El hombre había salido disparado

varios metros desde su moto en un accidente de ruta entre su localidad, Kidderminster, y la ciudad

donde vivía su novia, en Spalding.

"Puede que no sea el mismo Richard de siempre, pero está soportándolo porque todavía sonríe

cuando hablamos del pasado o cuando ve a sus hijas", aseguró su padre.