PUERTO PRÍNCIPE, 26 enero (AFP-NA) - Los habitantes de Puerto Príncipe volvieron a sobresaltarsehoy por réplicas sísmicas, mientras miles de damnificados luchan a diario por encontrar agua,
alimentos y un techo digno.
"No logramos acostumbrarnos a los sísmos. Con cada temblor es la misma angustia, todo elmundo tiene miedo", confió Edison Constant, comerciante del centro de la capital, que sintió eltemblor registrado a las 6h16 (11H16 GMT). El Instituto Geofísico estadounidense (USGS) evaluó la intensidad de la réplica en 4,4 sobrela escala de magnitud de momento. Algunos habitantes de Puerto Príncipe y periodistas de AFP habíansentido otro remezón unas horas antes, hacia las 05H00 (10H00 GMT). Desde el gran terremoto de magnitud 7 que asoló Haití el pasado 12 de enero, más de cincuentaréplicas han agitado la capital. La más fuerte alcanzó la magnitud 5,9 el 20 de enero. Loshaitianos han aprendido a reaccionar ante los temblores: con cada temblor "decido en el momento sisalgo o no", explicó Julien Louis, un vendedor de chatarra de la periferia de Petion-Ville. Elmartes por la mañana "me metí debajo de la cama", dijo a la AFP. Dos semanas después del terremoto, las autoridades estiman que el número de muertos rondarálos 150.000, sin contar los cadáveres que aún se encuentran bajo los escombros. La situación deemergencia médica, en tanto, durará "probablemente dos o tres meses", estimó el responsable de loscirujanos extranjeros en un gran hospital de Puerto Príncipe, Chris Jobe. La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció desde Ginebra que "miles" de haitianossufrirán amputaciones después de resultar heridos durante el terremoto. "Miles de personas fueronamputadas a causa de la catástrofe. En algunos hospitales hemos visto de 30 a 100 amputaciones diarias", indicó Paul Garwood,portavoz de la OMS, que busca facilitar la inserción y rehabilitación de los sobrevivientes. Lacantidad de mutilados debido al sismo tiene pocos precedentes y dejará secuelas terribles,consideró Handicap International, asociación especializada en la rehabilitación de inválidos,presente sobre el terreno. Un millón de personas se quedaron sin hogar hace dos semanas y más de 235.000 ya abandonaronla capital, donde se concentraba aproximadamente el 60% de la riqueza del país. La urgencia esencontrar agua, alimentos y un techo digno. Muchos haitianos tienen la impresión de que no les está llegando la ayuda internacional. Enese contexto, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba han criticado el fuerte contingente militarenviado por Estados Unidos, al que acusaron de "ocupar" Haití. Hoy, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, rechazó las críticas. "Mesiento profundamente disgustada con quienes agreden a nuestro país, la generosidad de nuestropueblo y el liderazgo de nuestro presidente cuando tratamos de responder a la catastróficasituación sin precedentes después del terremoto", dijo Clinton. También informó que Estados Unidos analiza condonar la deuda haitiana, que rondaba los milmillones de dólares antes del terremoto: "Creo que es poco realista pensar que Haití pueda en unfuturo inmediato ser capaz de pagar", dijo en una entrevista radial. El comandante de las fuerzas norteamericanas en Haití, teniente general Ken Keen, dijo elmartes que no está claro en cuánto tiempo podrán transferir el control a las organizaciones civilesde Estados Unidos e internacionales, que depende del "fortalecimiento de sus capacidades parabrindar la asistencia (que es) tan imprescindible". "Será probablemente dentro de los próximos tres a seis meses", dijo en Washington elvicealmirante Alan Thompson, director de la Agencia estadounidense de Logística de Defensa. "Peroes sólo una opinión personal", advirtió. En tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José MiguelInsulza, estimó el martes que el compromiso internacional con los haitianos debe ser a largo plazo. "Nadie puede dar una estimación de cuánto se va a demorar la reconstrucción de Haití, porello es necesario un compromiso de largo plazo", dijo en Washington el titular de la OEA, al díasiguiente de la reunión celebrada en Montreal para coordinar la ayuda internacional. La OEA prevé canalizar unos 10 millones de dólares de ayuda para los cerca de un millón depersonas que perdieron el techo en Haití, indicó Insulza.

