Las banderas de Chile ondeaban el domingo a media asta, en el primero de tres días de duelo oficial
por los muertos del devastador terremoto, mientras saqueadores devolvían los electrodomésticos
robados por miedo a la justicia.
El sismo de magnitud 8,8 que estremeció Chile el 27 de febrero y los tsunamis posteriores
demolieron partes de ciudades y borraron pueblos costeros del mapa.
El subsecretario del Interior, Patricio Rosende, dijo en la noche del domingo que la cifra de
muertos identificados sigue siendo de 452, el mismo número reportado hace 48 horas. Pero también
dijo que habían aparecido algunos cadáveres devueltos por el mar.
"Es una información que va cambiando y muy probablemente va a cambiar en los próximos días",
dijo Rosende a periodistas.
El funcionario dijo que hay 180 denuncias de desaparecidos, pero explicó que 80 personas cuyo
paradero era desconocido han sido ubicadas con vida en las últimas horas.
La presidenta Michelle Bachelet, que termina su mandato esta semana, viajó a la ciudad de
Concepción, una de las más golpeadas 550 kilómetros al sur de Santiago, para supervisar las tareas
de recuperación.
"A una semana del terremoto Chile se ha puesto de pie", dijo la mandataria.
Bachelet visitó
luego un depósito de artefactos eléctricos, muebles y otros efectos recuperados tras los saqueos de
tiendas y supermercados que asolaron Concepción los primeros días tras el sismo. (Reuters)

