El capataz Florencio Avalos, de 31 años, sería el escogido por el equipo de rescate para salir en primer lugar desde los 622 metros de profundidad donde él y sus 32 compañeros llevan atrapados interminables 68 días.

Propusieron que Florencio, el capata, fuera le primero en salir

Por UNO

Florencio Avalos, casado y hermano mayor de Renán, habría sido elegido según los criterios técnicosdiscutidos por los rescatistas, la Asociación Chilena de Seguridad (Achs) y el gobierno, informó el

diario chileno La Tercera.

Según fuentes del equipo de rescate, posee las características y habilidades necesarias para

jugar el importante rol de este primer turno, cumpliendo también con las condiciones de "relativa

juventud" y "experiencia" exigidas, producto de sus ocho años de trabajo en el rubro.

"Es un minero con mayúsculas y tiene un perfecto conocimiento de los pirquenes", dicen las

fuentes. Encargado en el subsuelo de la grabación en video y descripción de la morfología y

superficie de las rocas, Avalos deberá cumplir con la misma misión en este ascenso, programado para

hoy después de la medianoche.

Su izaje será el más lento de todos: deberá comunicar con el máximo detalle todo lo que vea a

través de la rejilla de la cápsula Fénix. La última palabra sobre su salida la tendrá el equipo de

rescate, tras una evaluación sicológica por la mañana, indicó ayer el ministro de Salud, Jaime

Mañalich.

Avalos forma parte de un primer grupo de cinco "hábiles", al cual ya han sido agregados Mario

Sepúlveda, el conductor de los videos en el subsuelo -es extrovertido y capaz de enfrentar a los

medios, pero reticente a dejar a sus compañeros atrás-, y el boliviano Carlos Mamani, como gesto a

la anunciada presencia del mandatario de ese país, Evo Morales. Serían el segundo y tercero,

respectivamente.

El estado de salud y físico de los mineros fue otro factor para la inclusión de algunos en el

segundo grupo de 11 "lábiles", o de mayor fragilidad física o emocional. Mario Gómez, de 63 años,

el mayor de los atrapados, fue incluido porque padece silicosis e hipertensión.

También se sumó a Jorge Galleguillos, de 56, y afectado por un trastorno del ánimo durante

los primeros días. José Ojeda sufre de diabetes. Samuel Avalos, con ciertos aspectos de

inestabilidad emocional, también se agregaría. Otro sería Omar Reygada, de 56 años, el segundo

mayor.

El último grupo, el de los "fuertes", tendrá 17 integrantes, dejando al encargado de las

comunicaciones, Ariel Ticona, al electricista Pedro Cortez y al jefe de turno, Luis Urzúa, como los

últimos.

Roles: factor importante

Los roles dentro de la mina fueron cruciales para elegir. Algunos, como Mario Gómez,

cumplieron dos funciones: de líder espiritual católico y como "mapeador" del interior del

yacimiento, con dibujos.

José Henríquez protagonizó, en especial en los primeros 17 días, un papel como pastor,

llamando a sus compañeros a confiar y tener esperanza en el rescate. También era el encargado del

retiro de material depositado en el campamento.

Ariel Ticona llevó el registro de la profundidad de las perforaciones, especializándose en

anticipar y apostar cuál perforadora llegaría primero. En el campamento Esperanza dicen que siempre

habló del Plan B y la célebre Schramm T-130.

Víctor Segovia se dedicó, día y noche, a llevar un registro o bitácora, como prefiere decir

él, de todos los detalles y eventualidades del encierro. Otro que tuvo salidas escriturales fue

Víctor Zamora, el más bromista del grupo, quien envió un poema al campamento.

También se han ido conociendo los distintos grupos y afinidades que se dieron. Florencio se

juntaba con su cuñado, Osmán Araya, y con su hermano Renán, de quien, sin embargo, estaban

distanciados en la superficie.

Otro dúo habitual era el de Carlos Bugueño, el ingenioso creador del dominó que les permitió

distraerse durante los primeros días, y Pedro Cortez, este último electricista y encargado de

manejar uno de las montacargas. Las habilidades de Cortez también lo llevaron a congeniar con

Florencio Avalos: instalaron y accionaron los numerosos aparatos tecnológicos que recibieron.

Juan Illanes, ex militar en 1978, se hizo cargo de la cocina y estaría en el último grupo. El

ex futbolista Franklin Lobos, a cargo de manejar los camiones que transportan el mineral desde el

fondo de la mina hasta la superficie de acopio, siguió en lo suyo, manejando camiones.

El electricista Edison Peña diseñó el sistema que permitió generar electricidad con las

baterías de las camionetas. Todos los días trotaba y hacía abdominales para mantener el excelente

estado físico que tiene, pese a un accidente en moto pocos año.