Se trata de la llamada "ley mordaza", que limita las escuchas telefónicas y su publicación.

Por una controvertida ley de Berlusconi la prensa italiana hizo una "jornada de silencio"

Por UNO

Roma, 8 julio (AFP-NA) -- Italia cumplió hoy una "Jornada de silencio" sin periódicos, radio nitelevisión debido a una huelga de periodistas contra un proyecto de ley del gobierno de Silvio

Berlusconi, la llamada "ley mordaza", que limita las escuchas telefónicas y su publicación.

Para la Federación Nacional de la Prensa (FNSI, sindicato nacional de periodistas), que

lanzó la inciativa, se trata de un "gesto simbólico para mostrar los silencios que impondrá esa

ley".

La casi totalidad de los diarios estuvieron ausentes de los kioscos, salvo Il Giornale, que

pertenece a la familia Berlusconi.

Por 24 horas, los servicios de agencias de información dejaron de lanzar noticias y los

sitios internet no fueron actualizados.

Pese al mundial de fútbol en Sudáfrica, los diarios deportivos también cumplieron con el

paro así como las agencias nacionales de noticias y los noticieros de televisión tanto públicos

como privados, entre ellos los del grupo Mediaset, también de propiedad de Berlusconi.

El canal de información continua "Sky Tg24", del magnate Rupert Murdoch, se limitó a leer

boletines informativos cada hora y decidió programar documentales, entre ellos uno sobre los

efectos sociales del tráfico de la cocaína en Colombia y México.

Además de la huelga de la prensa, hubo paro de transporte público en varias ciudades, entre

ellas Roma, que vivió una jornada congestionada.

La huelga de los periodistas tiene el apoyo de los editores y de buena parte de la opinión

pública, que teme que se trate de un ataque a la libertad de prensa y sobre todo de impedir la

divulgación de informaciones incómodas para Berlusconi, conocido por su agitada vida sentimental.

La Federación Europea de Periodistas manifestó su apoyo a los colegas italianos contra la

medida que termina, según el comunicado, "por prohibir la publicación de noticias sobre procesos

judiciales".

El proyecto de ley fue adoptado en el Senado el 10 de junio y aún debe ser aprobado por la

Cámara de Diputados.

La norma prevé hasta dos meses de prisión y una multa que puede llegar a 464.700 euros

(588.000 dólares) para los editores de diarios y medios audiovisuales que difundan escuchas

telefónicas o grabaciones durante una investigación judicial, mientras los periodistas serían

sancionados con hasta 60 días de cárcel.

Berlusconi defiende el texto en nombre del respeto a la vida privada y de los derechos de la

defensa, pero la oposición de izquierda y gran parte de los medios ven en él una forma de acallar a

la prensa.

La ley limita entre otros el uso de las escuchas telefónicas a un máximo de 75 días,

prorrogables de tres en tres.

La norma fue duramente criticada por la magistratura, que considera que afecta gravemente la

lucha contra la mafia, basada en sofisticados sistemas de escuchas.

La huelga fue precedida la semana pasada por una manifestación de miles de personas en Roma

contra la medida.