SANTIAGO, 14 Ene 2010 (AFP-NA) - El oficialista Eduardo Frei y el derechista Sebastián Piñeracerraron este jueves sus campañas para la elección presidencial del domingo en Chile, peleando voto
a voto y con una incertidumbre acentuada tras un sondeo el miércoles que los ubica ensituación de empate técnico.
Los dos aspirantes hicieron una maratónica jornada. Piñera cerró su campaña en la sureñaciudad de Concepción -segunda ciudad de Chile- donde enarboló banderas de su país y pronosticó queel domingo "tendremos un triunfo histórico". Por su parte el ex presidente Frei cerró en el barrio popular de San Gregorio, dondeprometió mantener la obra de la presidenta Michelle Bachelet, cuyo gobierno elogió. A tres días de la elección, reina en el país un clima de incertidumbre luego de que unaencuesta de la consultora Mori revelara que la hasta ahora cómoda ventaja de Piñera se habíareducido a apenas 1,8% (50,9 contra 49,1% de Frei). En la primera vuelta Frei perdió por casi 15 puntos contra Piñera, y las encuestasposteriores mostraron diferencias que fueron bajando hasta ese empate técnico registrado por Mori. Adicionalmente el candidato disidente Marco Enríquez-Ominami -un político que en la primeravuelta obtuvo 20% de los votos- dio su apoyo a Frei, lo que a tan pocos días de la elección y conuna diferencia tan estrecha genera una complicación más para Piñera. Pero el gran impulso para Frei, de 67 años y con poco carisma, fue el apoyo permanente de lapresidenta Michelle Bachelet, que con su más de 80% de popularidad se la ha jugado toda en sufavor. Este jueves Bachelet, en una entrevista a la radio Cooperativa, refrendó dicho apoyo diciendoque votará por Frei por considerarlo una persona "honesta" que cuando fue presidente en 1994 separónegocios y política. Un claro mensaje contra Piñera, un multimillonario con intereses envarios sectores de la economía chilena. Frei "tenía una gran cantidad de negocios y separó los negocios, resolvió ese tema en sumomento y no después de ser electo", puesto que si no se separan negocios y política se resiente elinterés público, dijo Bachelet. Piñera, de 60 años, dejó varios de sus negocios en fideicomiso el año pasado cuando se lanzócomo candidato, pero está esperando que pasen las elecciones para saber si se desprende de accionesde otras empresas, particularmente las de la aerolínea LAN. La declaración de Bachelet generó una muy fuerte reacción del candidato Piñera. "Unapresidenta nunca, nunca, ni siquiera a dos o tres días de la elección puede olvidarse que es lapresidenta de todos los chilenos", dijo. "Es verdad que tiene derecho a tener su opinión pero también tiene que respetar a unamayoría de chilenos que está por el cambio", agregó. Previamente Rodrigo Hinzpeter, coordinador de la campaña de Piñera, había dicho que"empujones de último minuto sólo tienden a dañar nuestra convivencia. Me parece que es un actoinapropiado, probablemente de intervención electoral". Por su parte Frei dijo que Bachelet "me dio un espaldarazo que aprecio y que me compromete". Se prevé tan reñida la elección que en los dos comandos buscan reclutar a miles de delegadospara que vigilen el domingo, tras la elección, que los cómputos en los centros de voto se hagancorrectamente. Pero a pesar de lo reñido, Piñera mantiene una ventaja que, según analistas, debería poderconservar. Para el cientista político Guillermo Holzmann, "hay un ambiente que favorece a Piñera y eldebate está en cuánta va a ser la cantidad de votos por las cuales ganará". Piñera ganaría "por una diferencia de tres puntos", dice Holzmann a la AFP. Marta Lagos, directora de la encuestadora Mori, señaló el miércoles que a pesar de que Freiha recortado su diferencia, "Piñera tiene una ventaja que tiene más probabilidades de mantenerseque de anularse".

