La epidemia de cólera en Haití se ha cobrado ya la vida de al menos 259 personas, según el último
balance facilitado por el Gobierno. Según las cifras del Departamento de Salud haitiano, dirigido
por Gabriel Thimote,el brote ha afectado ya a 3.342 personas, publica el diario español
El País.
La cifra de muertes, según estos datos, apuntan a una estabilización de la epidemia debido a
que en las últimas 24 horas solo han fallecido por laenfermedad seis personas.
Pese al freno en el número de víctimas mortales, el cólera no ha mitigado su avance y ya son
3.342 las personas afectadas. Este balance supera en más de 300 casos el ofrecido ayer por las
autoridades. El Ministerio de Asuntos Exteriores español, que trabaja ya en el terreno a través de
la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional),ha explicado que el 46% de las muertes se
ha producido entre personas atendidas en hospitales. El 54% restante no había contactado con los
servicios de salud.
"Hemos registrado un descenso en el número de personas muertas y hospitalizadas en las áreas
más críticas (...) La tendencia es a la estabilización, aun sin ser capaces de afirmar que hemos
alcanzado un pico", ha dicho Gabriel Thimote. La Organización Panamericana de la Sanidad (OPS) ha
aplacado el optimismo de las autoridades haitianas y ha afirmado que es "muy pronto" para anunciar
el fin de la epidemia.
La vecina República Dominicana ha querido prevenir el azote del cólera en su territorio y ha
prohibido la entrada de miles de comerciantes para el tradicional mercado de los lunes y viernes.
La medida, de carácter oficial, limita el acceso a estudiantes y haitianos con visado dominicano.
El Gobierno de Santo Domingo ha prohibido también la venta de alimentos cocidos procedentes de
Haití. Sin embargo, no se ha registrado ningún caso todavía en República Dominicana.
Haití lucha a contra reloj para frenar la epidemia. La región del brote de la enfermedad es
la zona agrícola central haitiana, que ha albergado a decenas de miles de supervivientes del
terremoto del 12 de enero en el que murieron cerca de 300.000 personas. Las zonas más afectadas son
las regiones rurales del centro del país, por las que transcurre el río Artibonite. Thimote ha
precisado que en los días anteriores el hospital de Saint Marc (región de Argibonite) registraba
decenas de defunciones, mientras que en la jornada del domingo solo se produjo una.
Ayuda internacional
Pese a los informes que indican una mejora de la situación, las agencias humanitarias se
preparan para el peor escenario posible, que contempla que el cólera se extienda por la capital,
Puerto Príncipe. La detección de cinco casos "importados" -contagiados en otras zonas- en esta
ciudad ha despertado las alarmas. La AECID ha coordinado el envío de un avión con 15 toneladas de
suero, material sanitario y pastillas potabilizadoras. El aparato llevará hasta el país caribeño
seis kits contra la cólera aportados por la AECID, Farmamundi, Cruz Roja, Médicos del Mundo y
Cáritas.
Las fuerzas de pacificación de la ONU están disponiendo grandes centros de tratamiento en
Puerto Príncipe y en las zonas de Artibonite y Centro. Los expertos creen que las lamentables
condiciones en las que viven hacinados más de un millón de habitantes de Puerto Príncipe desde el
seísmo crea un escenario propicio para la propagación de la enfermedad a través del agua y la
comida contaminadas. No obstante, la frontera con República Dominicana sigue abierta.
El ministro de Sanidad, Alex Larsen, ha instado a la población a lavarse las manos con jabón,
no comer verduras crudas y hervir toda la comida y agua. Además desaconseja bañarse y beber en los
ríos. El país caribeño debe celebrar elecciones legislativas y presidenciales el 28 de noviembre,
pero todavía se desconoce si la epidemia supondrá una amenaza a la celebración de dichos comicios.
