CUSCO, Perú, 27 enero (AFP-NA) - La evacuación en helicópteros de cientos de turistas, varados
desde el domingo en la zona de Machu Picchu a raíz de intensas lluvias, seguía hoy, mientras
persiste la preocupación por la suerte de mochileros en el Camino Inca, donde ya murieron dos
personas.
Con el puente aéreo puesto en marcha, el gobierno peruano espera la mayor cantidad de unos
1.500 turistas que siguen aislados en el poblado Aguas Calientes, al pie de la famosa ciudadela
inca de Machu Picchu, en medio de las lluvias que han provocado grandes derrumbes.
"Las persistentes lluvias que caen en la región andina de Cusco (sureste de Perú) siguen
retrasando las labores de rescate", admitió el primer ministro peruano, Javier Velásquez.
"Lamentamos el mal tiempo que afecta a los helicópteros; hasta ahora hemos evacuado a 600
turistas y todavía cerca de 1.500 todavía en Machu Picchu", dijo el primer ministro en
declaraciones a la prensa.
El lunes el gobierno había señalado que eran 1.954 los turistas varados en Aguas Calientes.
Las autoridades peruanas respondieron hoy a acusaciones de que turistas latinoamericanos fueron
discriminados frente a los europeos y estadounidenses.
Turistas chilenos varados en la zona señalaron que algunas personas pagaban hasta 500
dólares para poder subir a los helicópteros, y otros más que se vendían certificados médicos falsos
para acreditar enfermedades que hubieran permitido obtener un cupo en una de las aeronaves.
Velásquez negó la acusación y señaló que la prioridad la han tenido las mujeres y varones
mayores de 60 años, los niños y los enfermos.
El gobierno peruano dispuso además enviar ayuda alimentaria a los 8.000 pobladores de Aguas
Calientes, cuya ruta de acceso terrestre está bloqueada por derrumbes y desbordes de ríos.
El gobierno justificó la lentitud de las operaciones en las lluvias más intensas que caen en
el área en los últimos 15 años.
"No pensábamos que la evacuación iba a durar tanto. Estamos haciendo el máximo esfuerzo" para
concluirla en las próximas 24 horas, señaló el ministro de Comercio y Turismo, Martín Pérez, a la
radio RPP.
En Santiago mientras tanto el gobierno chileno anunció el envío de un avión hasta Cusco para
traer de regreso a unos 300 chilenos varados en Aguas Calientes.
"Confiamos que en el curso del jueves todos ellos estén volando de regreso a Chile. La
evacuación será muy lenta porque las condiciones climáticas siguen malas y la operación de los
helicópteros es muy difícil", dijo el subsecretario del Interior, Patricio Rosende.
A pesar de las dificultades, el ministro peruano de Comercio señaló que el gobierno se basta
por sí solo para asegurar la evacuación y la ayuda a los más de 13.000 pobladores afectados por las
inundaciones.
"Agradecemos la ayuda solidaria propuesta por Colombia, Chile y Brasil, pero no la
necesitamos porque la zona de Machu Picchu es muy estrecha para que más de cuatro helicópteros la
sobrevuelen al mismo tiempo", aseguró Martín Pérez.
Entre la docena de helicópteros que participan en el puente aéreo se hallan aeronaves del
ejército peruano, la policía y cuatro aeronaves de Estados Unidos que forman parte de los programas
de cooperación policial de la lucha antidrogas, según el ministro Pérez.
Con el puente aéreo los turistas son trasladados desde Machu Picchu hasta Ollantaytambo, a
20 minutos de vuelo, y desde allí van por carretera a Cusco, la antigua capital del imperio inca.
Las inundaciones y derrumbes de tierra causados por fuertes lluvias han dejado al menos
siete muertos, entre ellos una mochilera argentina y un guía peruano, desde que las precipitaciones
se desataron sin pausa el fin de semana.