El próximo verano, a la par de descansar conviene destinar días para evaluar cómo afrontar económicamente la jubilación.

Pensar ahora para vacacionar después

Por UNO

Cuando uno está de vacaciones suele estar relajado y puede ver la realidad y el futuro con unamirada más distante y más objetiva. Este verano apunta a ser más ajetreado política y

económicamente que otro, o más bien más parecido a muchos, razón de más para reevaluar nuestra

situación financiera actual y futura.

Estos vaivenes de la coyuntura nos hacen dedicar mucho tiempo a resolver nuestros problemas

financieros de corto plazo (lo cual es más que importante) pero nos aleja de otro de los objetivos

fundamentales de toda persona: ver cómo nos la vamos a arreglar cuando comencemos a pensar en

nuestro retiro o el de nuestros hijos.

Todos anhelamos tener una cantidad considerable de dinero o mejor aún rentas periódicas que

nos aseguren mantener un estilo de vida digno, pero muy pocos nos preocupamos de cómo lograrlo. Un

estudio de la consultora D'Alessio Irol para Prudential Seguros realizado a fines de 2009 tiende a

confirmar esta presunción; el mismo mostró que el 78% consideró que tener suficiente dinero cuando

se jubile lo haría sentirse cómodo pero sólo el 45% siente confianza de que lo logrará. Estos datos

adquieren mayor relevancia porque la encuesta fue realizada entre los segmentos más altos de la

pirámide de ingresos y entre personas de entre 45 y 55 años.

El estudio también reveló que las personas tienen un buen manejo del dinero de corto plazo al

tener una alta proporción de tarjetas de crédito, seguro automotor y seguro de vida, mientras es

precario el manejo de los instrumentos financieros de mediano y largo plazo como acciones, bonos o

fondos comunes de inversión. ¿A qué se debe este fenómeno? Principalmente a nuestra "personalidad

financiera" y lo que el dinero significa para nosotros. Algunas preguntas podrían ayudarlo primero

a saber dónde está parado y luego intentar corregir la "vulnerabilidad" que le impide estar en la

categoría de los "previsores exitosos". Evalúe por cada número con qué afirmación se identifica

más:

a) "Mi riqueza es un legado para mis herederos" o "Mi dinero me pertenece. Quiero vivir rico

y morir pobre".

b) "El dinero es el medio para alcanzar los objetivos que valen la pena" o "El dinero es un

fin en sí mismo".

c) "Siempre se cuánto dinero tengo" o "Nunca sé cuánto dinero tengo".

d) "Tomo mis decisiones financieras después de realizar un análisis cuidadoso" o "Tomo mis

decisiones financieras por impulso".

e) "Me informo sobre mis asuntos financieros" o "Dejo mis asuntos financieros a mis asesores".

f) "Se a dónde va mi dinero" o "Nunca estoy seguro de a dónde va mi dinero".

g) "Dedico mucho tiempo a evaluar cuándo debería cambiar el auto" o "Dedico un tiempo

prudencial para evaluar mis inversiones de cara al futuro".

Lo más probable es que usted no se haya reconocido estrictamente con ninguna de las frases

anteriores. Esto sucede porque la mayoría de nosotros tendemos a ubicarnos en el medio de cada una

de ellas. Sin embargo, con certeza algunos ejemplos le han resonado en su interior. Esto también es

así porque siempre, aunque nos cueste admitirlo, estamos un poco más inclinados hacia un extremo

que hacia el otro. Y allí, en nuestras carencias y en nuestras fortalezas, es donde debemos

trabajar para acercarnos al ideal de asegurarnos un futuro bienestar.

¿Cuáles serían algunas recomendaciones para que el futuro no nos agarre desprevenido?

1) Comenzar a invertir temprano, ya que cuanto antes mayor será la riqueza acumulada a

futuro.

2) No reinvertir toda la ganancia en la empresa. Debería ir creándose un fondo de reserva

para cubrir imprevistos y una eventual caída del negocio. Si no se usa, dicho fondo se transformará

en un fondo de inversión.

3) Realice un manejo eficiente y anticipatorio de las inversiones.

4) Consulte con los asesores financieros de su confianza para que lo asesoren en todo momento

y más aún en los momentos críticos.

5) Ahorre con regularidad, no se desvíe del plan y busque que dicho ahorro surja de forma

automática.