El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, admitió que su país no tiene la tecnología necesariapara sellar el pozo de crudo a 1.500 metros de profundidad que está fuera de control hace 40 días
en el Golfo de México, al tiempo que lamentó el nuevo fracaso de British Petroleum para sellar lafuga.
"Siendo que inicialmente se recibieron informes optimistas sobre el procedimiento, ahora está claro que no ha funcionado", dijo Obama en un comunicado después de hablar con funcionarios de altonivel sobre la situación. El presidente de Estados Unidos reconoció que el derrame es "probablemente la peor catástrofe ecológica" de su país. BP anunció el fracaso de "Top kill", su más reciente operación para sellar la fuga depetróleo en un pozo que opera en el Golfo de México, que está generando el peor derrame en lahistoria de Estados Unidos.
La estrategia de BP llamada Top Kill (gráfico) fracasó el último
fin de semana.La compañía anunció que ahora tratará de cortar los caños que están en el fondodel océano, para luego instalar un receptáculo o contenedor donde se acumule el petróleo que sale,
para luego bombearlo a la superficie. "Esta estrategia no está exenta de riesgos y nunca ha sido intentado antes a esta profundidad", de 1.500 metros, dijo Obama. Obama destacó que su administración "seguirá buscandotodos los medios" para detener la fuga causada por la explosión y posterior hundimiento de unaplataforma hace más de un mes. BP volverá a una solución parecida a la tapadera de confinamiento que había fracasado aprincipios de mayo por la formación de cristales de hielo bajo el efecto del gas y del agua. "Sipodemos contener el flujo del pozo entre ahora y el mes de agosto y hacer que el petróleo no sederrame en el mar, sería una salida positiva. Luego, si logramos parar totalmente el derramegracias a un pozo secundario, también sería una buena noticia", explicó Dudley. Al menos 20 millones de galones se han vertido al océano desde que comenzó el desastre cincosemanas atrás, amenazando con una catástrofe ambiental y económica a lo largo de cientos dekilómetros de costa en Estados Unidos. "Es sin ninguna duda la peor marea negra", agregó Browner en declaraciones al programa dominical "Meet the Press" de la cadena NBC. "Esto quiere decir que hay más petróleo derramándoseen el Golfo de México que en cualquier otro momento de nuestra historia. Y esto significa que haymás petróleo" que durante la marea negra provocada por el naufragio del Exxon Valdez en Alaska en1989, agregó Browner. Los ingenieros habían pasado días bombeando unos 30.000 barriles de fluido pesado hacia latubería dañada en el suelo marino, en una apuesta extrema para ahogar el vertido de crudo y luegosellar el ducto con cemento. Pero el sábado se anunció el fracaso del operativo denominado "Topkill". Se trata del fracaso más reciente para BP, que a pesar de una serie de operativos de altatecnología en las últimas semanas se ha mostrado incapaz de contener el desastre comenzado con laexplosión el 20 de abril de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, arrendada por BP, que causóla muerte de 11 personas. La plataforma se hundió dos días después. El gigante británico de la energía había subrayado que "Top kill" era la mejor oportunidad defrenar la filtración, más que perforar un pozo nuevo de auxilio, un proceso que ha comenzado peroque tomaría otros dos meses. Los esfuerzos ahora se centrarán en cortar los ductos dañados que están recostados en elsuelo marino, luego instalar un artefacto de contención que pueda retener el petróleo y finalmentebombearlo a la superficie. La operación será conducida por robots operados a control remoto en el suelo marino, segúnannciaron directivos de BP, a casi 1.500 metros debajo del lugar donde explotó la plataformasubmarina. El jefe de operaciones de BP, Doug Suttles, dijo el sábado en rueda de prensa queincluso si la operación (llamada "Lower Marine Riser Package Cap" o "LMRP Cap") tiene éxito, sólopodrá contener una mayoría del crudo que brota de la rotura, pero no su totalidad.



