El austriaco Christian Kandlbauer (22)  perdió las extremidades hace cinco años en un accidente industrial. Desde el martes, se encontraba en estado crítico por un traumatismo cerebral por un accidente cuando iba a su trabajo.

Murió tras un choque en su auto el primer hombre que manejaba con brazos biónicos

Por UNO

El primer hombre capaz de conducir con un brazo biónico que controlaba mentalmente murió el jueves,después de sufrir un accidente de tráfico cerca de la ciudad de Graz, al sur de Austria, informaron

hoy fuentes médicas. Christian Kandlbauer, de 22 años, había perdido ambos brazos en un accidente

industrial en 2005 y desde hacía un año vivía con la prótesis "Mano Sensible", el primer prototipo

accionado mentalmente que le permitía incluso tener sensibilidad en un dedo de su "mano" izquierda

gracias a una serie de microrreceptores.

Desde el martes, el joven se encontraba en estado crítico en el hospital de Graz debido a un

traumatismo cerebral producido por un accidente de coche cuando acudía a su trabajo en la localidad

de Wassertatt. La policía sostiene que el accidente se produjo por un exceso de velocidad que llevó

a su vehículo a salirse de la carretera y chocar con un árbol. Tanto los médicos como la policía

consideran imposible saber si en el accidente tuvo algo que ver su brazo artificial.

Kandlbauer había conseguido su carné de conducir para un coche automático con algunas

pequeñas modificaciones para adaptarlo a su situación, ya que, además de la prótesis "inteligente",

llevaba otra normal en el brazo derecho.

El brazo biónico desarrollado por la compañía austríaca Otto Bock y varias universidades del

país funcionaba por medio de unos microchips que recibían en su pecho los impulsos de los nervios

encargados del movimiento manual y que transformaban esa información en órdenes para accionar la

prótesis. Para que el cerebro comprendiese a su vez los mensajes eléctricos que recibía, estos eran

convertidos previamente por otro microchip en los estímulos nerviosos correspondientes.

"Siento una agradable presión de mano", dijo tras recibir un apretón de manos Kandlbauer en

noviembre pasado, cuando se le implantó la novedosa prótesis. "Cuando no has sentido nada durante

cuatro años y de repente vuelves a sentir, es una sorpresa", indicó.

En 2005 el joven perdió ambos brazos al sufrir una descarga de 20.000 voltios en la misma

empresa en la que trabajaba actualmente y a la que iba a acudir para cumplir con su jornada laboral

el día del accidente.