Se trata de un nuevo período en el calendario hebreo que comienza con la celebración de Rosh Hashaná o cabeza de año.

Los judíos celebran hoy el año 5771

Por UNO

Los judíos iniciarán hoy durante la puesta del sol el año 5771, un nuevo período en el calendariohebreo que comienza con la celebración de Rosh Hashaná o cabeza de año.

La celebración, que congrega a los fieles en torno al sonido de un cuerno de cabra ( shofar,

en hebreo) y de la oración en las sinagogas de todo el mundo desde la salida de la primera

estrella- está cargada de simbología.

"Rosh Hashaná es la fiesta del año nuevo judío, que tiene como objetivo invitar a las

personas a revisar profundamente cada uno de los hábitos cotidianos y a cambiar lo que haya que

cambiar", explicó Daniel Goldman, rabino de la Comunidad Bet-El.

El religioso explicó que este ritual "ayuda a pensar cómo despertarnos en el próximo período

y a ser más concientes de qué cosas debemos seguir manteniendo y qué cosas debemos cambiar para

tener una vida más humana".

"Para eso contamos con un libro de oraciones muy completo, llamado ` Majzor`, que

metafóricamente funciona como un espejo que no es ni defumado ni tampoco nos deforma", describió

Goldman, y aclaró: "no oculta nuestros defectos, pero tampoco engrandece nuestras virtudes".

De esta manera, el rabino explicó el sentido profundo de la fiesta, que tiene siempre lugar

entre el 1 y el 2 de Tishri -primer mes del año en el almanaque solilunar hebreo- pero tales fechas

resultan móviles respecto al calendario solar gregoriano, pudiendo caer en septiembre u octubre.

Según la tradición, el 1 de Tishri fue creado el mundo y con él Adán, el primer hombre,

primer hombre de la especie humana.

Aunque estrictamente el año nuevo culmina el 2 de Tishri, la celebración termina diez días

más tarde -el 10 de Tishri- con el Yom Kippur o Día del Perdón, fecha en la que se revisa lo vivido

y se obtiene la purificación espiritual.

En esos diez días los judíos evocan la vuelta de Moisés al Monte Sinaí: "Estuvo allí cuarenta

días y cuarenta noches sin comer ni beber", se lee en el Exodo 34.

La fecha para comenzar a reflexionar proviene, sin embargo, de la última luna nueva de

agosto, al comenzar el mes hebreo de Elul, palabra que significa "el último".

Este año, Elul terminará con las últimas luces de mañana, 8 de septiembre. Los treinta días

de Elul y los diez de Tishri, suman con exactitud los cuarenta días en que, según la tradición,

Moisés estuvo con Dios en el Sinaí, procurando su misericordia.

El rabino Goldman explicó que "con este ritual se busca alcanzar un comportamiento más noble,

desarraigarnos de nuestras actitudes egoístas y asumir cuán capaces somos de desarrollar una

existencia más solidaria".

"El cuerno de carnero o shofar es un instrumento con un sonido muy primario. Se usa en esta

ceremonia y funciona como un despertador de nuestras almas y un alerta para nuestras conciencias",

explicó.

Las jornadas del año nuevo se realizan en todas las sinagogas del país, donde se encuentra la

comunidad judía más numerosa de Latinoamérica y tiene un marcado caracter comunitario.

El judío que pasó todo Elul sin arrepentirse tiene aún la chance de hacerlo en esos diez días

que van entre Rosh Hashaná y el Yom Kippur. Se entiende que en esos diez días -un tiempo de juicio

y de introspección- el libro de la vida está abierto y que el destino de cada uno será inscripto en

él de acuerdo con el balance de sus actos.

En palabras de la liturgia judía, "en el Rosh Hashaná se escribe lo que en Yom Kippur se

sella: cuántos morirán y cuántos serán creados; quién morirá y quién vivirá; quién a su debido

tiempo y quién prematuramente", concluyó Goldman.