A los dicatdores africanos les gusta la buena vida, volar suavemente por los cielos del mundo ypoder disfrutar de los grandes placeres con un poco de diseño que fomente el distendimiento. En sus
nidos de amor aéreo estos potentados de naciones devastadas por la pobreza se relajan y sueñan comoreyes magos occidentales entre gadgets de high-tech y
crews de entretenimiento. Estas imágenes son parte de la exposición del fotógrafo Nick Geis en la Bienal de Fotografíade Brighton. Geis, un fotógrafo del jet set, capturó los aviones de dictadores africanos bajo laclaúsula de no revelar qué avión le pertenece a quién. ¿Alguno de estos aviones habrá sido compradocon diamantes de sangre? O ¿cuántos diamantes de sangre habrán sido reglados a modelos y escorts enla euforia de los dictadores como grandes seductores de la estratósfera?



