Los candidatos a la presidencia de Chile obviaron la veda proselitista hasta en la mañana de la
elección que definirá el sucesor de Michelle Bachelet. El oficialista Eduardo Frei y el opositor
Sebastián Piñera no le bajaron el tono a sus declaraciones ni aún en la rueda de prensa que
ofrecieron tras emitir su voto.
La última arenga de Frei
"Con tremenda sinceridad quiero decirle a los chilenos que si me dan su confianza, mañana
Chile va a ser un país más equilibrado, con mayor futuro, sin arrogancia y soberbia, Chile va a ser
un país para todos y no para algunos, eso es lo que representamos y eso es lo que somos", arengó el
candidato de la Concertación desde Osorno, en el sur de Chile, a través de la prensa. "A partir de
mañana representaré a todos los chilenos, porque seré Presidente de los que votaron por mi y los
que no lo hicieron".
Y finalmente recordó el pasado pinochetista de una importante franja de la base de
sustentación de la candidatura de Piñera. "Nos han hablado mucho de los cambios, pero ¿cambios
hacia qué? han hablado mucho de que ahora le tocaba a ellos, pero ellos tuvieron 17 años y ahora
los chilenos pueden comparar".
Piñera habló como ganador
En el Liceo Miguel Cervantes, el postulante de la Coalición para el cambio votó con algunos
chisporroteos a su alrededor entre la gente que lo acompañaba y un grupo de adherentes de la
Concertación gobernante. Ante las cámaras, se mostró entusiasta y ganador, habló como presidente y
emparentó ese potencial éxito al triunfo de la democracia.
"Creo que hoy será un gran día para Chile y les quiero decir a todas las chilenas y chilenos,
arriba los corazones porque vienen tiempos mejores", presagió. "Hoy es una fiesta de la democracia.
Esta noche vamos a tener un gran triunfo, pero lo vamos a celebrar como lo hacen los demócratas,
los hombres y mujeres de buena voluntad, con alegría, con esperanza, pero también con unidad".
Y remató: "El triunfo es el triunfo de la democracia, de todos y cada uno de los chilenos, y
yo espero que todas las chilenas y chilenos nos sintamos más orgullosos que nunca de nuestra
democracia y del maravilloso país que Dios nos regaló".
Bachelet exaltó la capacidad cívica
La presidenta chilena votó a media cuadra de su casa, en el Colegio Verbo Divino, de la
opulenta comuna Las Condes. Vestida de Bachelet, con una chaqueta fucsia y un pantalón negro, la
mandataria caminó hasta la mesa 103 y se retiró del lugar rodeada de mujeres que la aplaudieron y
vivaron mientras los trabajadores de prensa trataban de obtener una imagen o una declaración.
Exaltó "la capacidad democrática y cívica" de los chilenos y dijo que la misma se afianzará
hoy "en una votación ajustada". Después, a requisitoria de la prensa nacional, dijo que esta noche,
"cuando el presidente esté electo lo saludaré y mañana todos los poderes del Estado saludarán al
presidente electo, como es costumbre en la democracia chilena".
En respuesta a la prensa extranjera, Bachelet aseguró Chile "tiene una política de Estado que
no va a cambiar" en materia de relaciones internacionales.

