Históricamente, todo candidato que ganó la presidencia ganó en Minas Gerais, el segundo distritoelectoral del país con 14,5 millones de electores que representan al 10 por ciento del total del
país, detrás de San Pablo que reúne un 23%.
La particular legislación brasileña permite la realización de caminatas o caravanas hasta eldía previo a la elección, aunque veta la posibilidad de hacer discursos o proselitismo en susdistintas formas. La candidata del Partido de los Trabajadores (PT) llegará hoy a su natal ciudad de BeloHorizonte, capital de Minas Gerais, acompañada por el presidente Inacio Lula da Silva, su principalsoporte durante toda la campaña basado en la inédita popularidad que tras ocho años de gestiónsupera el 80 por ciento. El candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) por su parte, tambiénestará mañana en Belo Horizonte -la capital del Estado- junto al gobernador electo AntonioAnastasía, los senadores electos el ex presidente Itamar Franco y el ex gobernador Aécio Neves, aquien los analistas ya lo consideran el primer presidenciable del PSDB para 2014. Los comandos de campaña de ambos candidatos estimaron que el resultado de Minas Gerais podrádefinir la elección porque en ese distrito se dio la paradoja de un triunfo opositor en la disputade la gobernación y el senado, pero al mismo tiempo un triunfo cómodo de Rousseff sobre Serra. Aquel fenómeno político que ya llamaba la atención durante la campaña fue denominado efecto"dilmasia" ya que se advertía un voto formalmente contradictorio hacia "Dilma", la candidatapresidencial del PT, y "Anastasia", el electo gobernador mineiro.


