La oficialista Dilma Rousseff y el opositor José Serra realizarán este sábado sus últimas actividades en el estado de Minas Gerais, cuyo resultado en la segunda vuelta de mañana definirá al nuevo presidente.

Los candidatos al ballotage en Brasil comenzaron a cerrar sus campañas

Por UNO

Históricamente, todo candidato que ganó la presidencia ganó en Minas Gerais, el segundo distritoelectoral del país con 14,5 millones de electores que representan al 10 por ciento del total del

país, detrás de San Pablo que reúne un 23%.

La particular legislación brasileña permite la realización de caminatas o caravanas hasta el

día previo a la elección, aunque veta la posibilidad de hacer discursos o proselitismo en sus

distintas formas.

La candidata del Partido de los Trabajadores (PT) llegará hoy a su natal ciudad de Belo

Horizonte, capital de Minas Gerais, acompañada por el presidente Inacio Lula da Silva, su principal

soporte durante toda la campaña basado en la inédita popularidad que tras ocho años de gestión

supera el 80 por ciento.

El candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) por su parte, también

estará mañana en Belo Horizonte -la capital del Estado- junto al gobernador electo Antonio

Anastasía, los senadores electos el ex presidente Itamar Franco y el ex gobernador Aécio Neves, a

quien los analistas ya lo consideran el primer presidenciable del PSDB para 2014.

Los comandos de campaña de ambos candidatos estimaron que el resultado de Minas Gerais podrá

definir la elección porque en ese distrito se dio la paradoja de un triunfo opositor en la disputa

de la gobernación y el senado, pero al mismo tiempo un triunfo cómodo de Rousseff sobre Serra.

Aquel fenómeno político que ya llamaba la atención durante la campaña fue denominado efecto

"dilmasia" ya que se advertía un voto formalmente contradictorio hacia "Dilma", la candidata

presidencial del PT, y "Anastasia", el electo gobernador mineiro.