Todo Chile se estremece lo largo de su territorio ante la inminencia del rescate. La delegacion de UNO Medios compartió el entusiamso patriótico que se vive en las rutas y ciudades. Aquí los detalles de un viaje apasionante, donde a cada

"Los 33" ya son héroes nacionales

Por UNO

Federico Kruger Enviado Especial

"¡Vamos los 33!", "¡Fuerza los mineros de Atacama!", "Todos los con los 33". A lo largo de

las carreteras que conectan el sur y centro de Chile con el norte del país, hoy centro de la

atención de todo el mundo, se respira la efervescencia patriótica que envuelve a esta comarca por

la pronta recuperación de los obreros atrapados a más de 700 metros de profundidad en la mina San

José, en Copiapó.

Así lo vivimos los 5 integrantes de la expedición de

UNO Medios que acompañará y presenciará un verdadero hito de los últimos tiempos,

que enorgullece y fortalece lazos de solidaridad entre los habitantes de este pequeño rincón del

mundo.

Es que el rescate de los mineros trasciende cualquier frontera y estandarte para volverse una

operación digna del género humano.

Pero por aquí, los chilenos lo viven como una verdadera reivindicación propia, como una

hazaña que reconvierte y potencia su sentido de pertenencia y su amor por la patria, a escasos

meses del desastre de Concepción

Una vez que atravesamos la aduana chilena y nos internamos en el recorrido por la ruta

nacional 60, sobrevino ante nosotros toda la inmensidad natural contenida en el breve valle que es

Los Andes, entre las montanas y el mar.

Las banderas chilenas, flameando a cada kilómetro, nos recuerdan la fuerte identidad

nacionalista del vecino país y a la vez la certeza de que algo grandioso espera en la meta final.

Paramos en la estación de servicio de COPEC, en La Calera, en el salón de venta interior no

se habla de otra cosa que no sea de Los 33, como ya se los conoce por aquí..

Luego los carteles a los costados de las cuidadas rutas chilenas indican San Felipe, La

Ligua, Quillota.

Ya estamos en la ruta 7, el clima cambia repentinamente y el calor en la tarde se vuelve más

sofocante mientras que algunas nubes cubren la bóveda celeste.

En las tiendas y kioscos se apilan las tapas de El Mercurio, La Cuarta, La Tercera y otros

diarios locales. El tema principal es monotematico, el inminente rescate. No se habla de otra cosa.

Ya en Coquimbo, en la antesala a la bella La Serena, orgullo turístico del norte, la ansiedad

crece.

"¿Vienen por el rescate?", pregunta una mujer de mediana edad que esta por ingresar al Jumbo

en búsqueda de víveres para los suyos. "Sí", le contestamos.

"Por favor, hablen del logro nacional, esto es algo nuestro, todos lo estuvimos esperando,

nos vuelve a solicitar", agrega la señora.

El recado queda registrado. Todos volvemos al vehiculo y enfocamos nuestra mente al momento

sublime. Y precisamente allí creemos que no solo deberían flamear las banderas rojas y blancas,

sino también las de la humanidad. Brindamos por los 33.