Una investigación de la Universidad de Dundee en Escocia reveló que sentirse atraído a los alimentos que más
engordan se debe a una variante genética que lleva al individuo a consumir más calorías.
El estudio fue publicado en la edición New England Journal of Medicine y se basó en un análisis de los hábitos alimenticios de100 niños escolares de entre 4 y 10 años. De esos niños, los que poseen la variante del gen FTO -fue vinculado recientemente a la obesidad – eligieron siempre los alimentos con más azúcar ygrasas. De acuerdo a los investigadores, el 63% de la población tiene esta variante por lo cualconsumen, en promedio, unas 100 calorías adicionales en cada comida. Los individuos que tienen una copia del gen tienen aproximadamente 30% más riesgo de obesidady los que tienen dos copias tienen 70% más riesgo del trastorno. Para el científico Colin Palmer los resultado confirman que las crecientes tasas de obesidadinfantil en el mundo están estrechamente vinculadas a la alta demanda de alimentos basura, baratosy llenos de calorías y explicó que para la gente que tiene la variante del gen "esa tentaciónsimplemente es muy difícil de resistir".



