La favela de Vila Cruzeiro, al norte de Rio de Janeiro, reconquistada el jueves de manos detraficantes de drogas en un espectacular operativo policial, vivió una noche tranquila tras la
Tras lo enfrentamientos, una tensa calma reinaba en Vila Cruzeiro. Desde el comienzo de la
"guerra", se registraron al menos 30 muertos, unos 190 detenidos, 80 locales quemados y más de 70
vehículos incendiados.
La policía y el ejército rodearon la favela donde hubo una batalla contra los narcos

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La policía brasileña entró este jueves con seis tanquetas blindadas cedidas por la Armada y 800militares en la favela Vila Cruzeiro, considerada como el principal fortín del grupo criminal que
está generado pánico en Río de Janeiro con decenas de vehículos incendiados."¡Nunca había visto esto! Es una verdadera operación de guerra con blindados, pero es necesaria.Es la única forma de enfrentarse a los traficantes instalados en la favela", decía Elias, un
director de colegio, que lleva dos días cerrado por los enfrentamientos entre narcos y policías. Defondo, se oyen algunos tiros y gritos de vecinos en apoyo a la operación policial.Esta es la primera vez que se utilizan vehículos militares de esta talla desde la creación en2008 de las Unidades de Policía Pacificadora (UPP), destinadas a restablecer la paz y los servicios
del Estado en las favelas controladas por los narcotraficantes.En Vila Cruzeiro y la vecinafavela Complexo do Alemao, una de las más peligrosas de la ciudad por la presencia de grupos detraficantes, la policía formó en la mañana de este viernes un cerco de "contención" y hasta elmomento no hay acciones de choque en curso, explicó un vocero de la Policía Militar que pidió noser identificado. El objetivo es prevenir la entrada y salida de traficantes del lugar, luego de que el juevesingresaran a Vila Cruzeiro con tanquetas de la Marina provocando una huida en masa de traficantes ala favela vecina, que este viernes es la más vigilada. Desde que estallaron los incidentes, el domingo, el saldo preliminar por los choques entrepolicías y traficantes en Rio de Janeiro -subsede del Mundial de fútbol 2014 y sede de los JuegosOlímpicos de 2016- era hasta el jueves de al menos 30 muertos, unos 190 detenidos y más de 70vehículos incendiados. En la zona, algunos comercios volvieron a abrir sus puertas, pero el miedo es evidente entrelos vecinos. "Estoy aterrada. Abrí (el comercio) porque tengo que pagar el alquiler y las cuentas, perotal vez en 10 minutos tenga que cerrar", dijo a la AFP Mariza, de 44 años, dueña de una jugueteríapróxima a las dos favelas, que señaló que de todos modos las ventas son escasas porque muchosvecinos no salen de sus casas. En la noche, nueve vehículos fueron incendiados según informaciones de la privada TV Globo, llevando a unos 80 el total quemado desde el inicio de los choques entretraficantes y policías en la noche del domingo. La golpeada población carioca intenta ayudar a la Policía y la línea Disque Denuncia -creadahace 15 años- llegó a un récord de llamadas, unas mil el jueves, para denunciar a sospechosos deataques. Las miradas ahora están todas en los planes de las autoridades para este viernes tras elmegaoperativo del jueves en la favela Vila Cruzeiro (zona norte), que incluyó inéditamenteblindados militares y cientos de policías de élite con armas de guerra. La Policía anunció la reconquista del lugar para el poder público mientras la televisiónmostraba imágenes impresionantes de decenas de narcotraficantes fuertemente armados huyendodesesperadamente hacia lo alto de la colina. "La Vila Cruzeiro hoy pertenece al Estado", dijo elsubjefe de operaciones de la Policía Civil, Rodrigo Oliveira, tras cuatro horas de intensoscombates. Fue la primera vez que blindados militares fueron usados para ingresar en las favelascontroladas por narcos. Pero el éxito de esta acción, aplaudida por muchos habitantes, es apenas unescalón más en una guerra que promete ser dura y que se reinició con ataques de los narcos enrespuesta a la férrea política de seguridad y de pacificación de las favelas lanzada por elgobierno de Sergio Cabral en 2007. "Dimos un paso importante, pero no hay nada ganado", subrayó Beltrame, quien informó que las policías locales recibirán a partir de ahora el apoyo de unos 300 agentes de la Policía Federal(PF). Además, el Ministerio de Defensa autorizó el envío de 800 efectivos del Ejército, diezblindados y dos helicópteros, además de diversos equipos.