El Gobierno de Cuba pondría en libertad a 52 disidentes presos, cinco de ellos en las próximashoras, quienes podrán viajar a España en compañía de sus familiares, y el resto en los próximos
cuatro meses, según anunció este miércoles la Iglesia Católica de la isla.
Se trataría de todos los disidentes que quedaban presos del llamado Grupo de los 75,encarcelados durante la conocida como la Primavera Negra de 2003. Por el momento, el gobierno deRaúl Castro no confirmó esta información. La decisión del gobierno cubano fue comunicada al Cardenal Jaime Ortega y al Cancillerespañol, Miguel Ángel Moratinos, durante una reunión de trabajo que ambos mantuvieron con elPresidente Raúl Castro, este miércoles en La Habana. La excarcelación masiva sería el colofón de la negociación entre el gobierno cubano, elespañol y la Iglesia Católica. Les permite a todos presentar un logro concreto y palpable de avanceen uno de los temas más sensibles, el de los derechos humanos. El colofón del diálogo La liberación de presos explica el viaje del ministro de Exteriores de España y el optimismoque mostró desde el principio. Fue el aliado mayor de La Habana en Europa y Raúl Castro no lo quisodejar fuera en el momento crucial. La apuesta por el diálogo con Raúl Castro del Cardenal Jaime Ortega y del canciller Moratinosles produjo a ambos no pocos problemas. Dentro de la Iglesia Católica cubana había muchos críticos,a tal punto que se recomendó a todos los sacerdotes no opinar públicamente sobre el tema. En tanto, en España los ataques de la oposición contra el canciller Moratinos se centraron enel tema cubano, a tal grado que muchos creen que se ha terminado convirtiendo en parte de la agendanacional, tal y como ocurre en Estados Unidos. Pero el gobierno cubano también se beneficia con la medida. De esta forma detiene la campañainternacional y puede concentrarse en la batalla interna, en temas cruciales como la reorganizaciónpolítica y sobre todo económica del país. El futuro Aun quedan en la cárcel 115 presos políticos, según la lista de la Comisión de DerechosHumanos, sin embargo esa será otra negociación dado que algunos de ellos han realizado accionesviolentas como asesinatos a civiles o atentados dinamiteros en lugares públicos. Estas excarcelaciones se suman a otras medidas tomadas por el gobierno de Raúl Castro conanterioridad, como son la conmutación de la pena de muerte a decenas de detenidos, el traslado delos presos políticos a sus provincias de origen y la autorización para que las Damas de Blancorealicen protestas públicas. El anuncio debe poner fin también a la huelga de hambre del disidente Guillermo Fariñas,quien pedía la liberación de 26 presos enfermos. Algo muy importante dado que después de 125 díassin comer empezaba a presentar complicaciones que podían ser mortales. Para Raúl Castro tampoco era crucial mantener a los disidentes en prisión, de hecho ellos norepresentan gran peligro para el gobierno. La oposición está en su momento más bajo de activismo ysi algo la mantiene viva es justamente la lucha por la liberación de los presos políticos.



