En un momento de la vigilia de los jóvenes en las playas de Copacabana, un reportero gráfico captó el momento exacto donde la luna se posó justo detrás de la cabeza del Papa Francisco. Más obra de la profesionalidad del fotógrafo que de cualquier vestigio de misticismo, lo cierto es que la foto recorrió el mundo a través de las redes sociales y los medios de comunicación.

