La segunda esposa de Berlusconi, Veronica Lario, anunció el año pasado que quería el divorcio,después de que su marido asistiera en Nápoles a la fiesta de 18 cumpleaños de Noemi Letizia, una
aspirante a modelo a quien regaló un collar de 6.000 euros.
El líder de 73 años, uno de los hombres más ricos de Italia y que posee un imperio de mediosde comunicación, se vio envuelto después en historias de acompañantes que pasaron la noche en sucasa. También se supo que existían conversaciones íntimas grabadas en secreto por una mujer,Patrizia D'Addario, a quien se le prometió un escaño en el Parlamento Europeo. Berlusconi dijo que nunca le ha pagado a nadie por sexo, aunque reconoció que no es "unsanto". Consultado en el lanzamiento de un libro sobre sus planes por el Día de San Valentín eldomingo, Berlusconi respondió sonriente: "Usaré mi computadora y enviaré buenos deseos a todas misnovias". Así, sin más. Fuente: Reuters

