Un grupo de científicos de la Universidad de Miami, Estados Unidos exploraron con moderna tecnología láser una carretera de piedra de 100 kilómetros construida por los mayas y que hace 13 siglos conectaba las antiguas ciudades de Cobá y Yaxuná, en la Península de Yucatán.
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El estudio, publicado en el Journal of Archaeological Science, es la primera investigación de la "autopista" maya con tecnología 'LiDAR', consistente en un láser que escanea profundamente el suelo, incluso a través de la espesa vegetación, revelando la topografía del terreno, así como cualquier característica artificial.
Esta herramienta les ha permitido a los científicos estudiar mejor el "Sacbé", como se conocían caminos empedrados elevados construidos por los mayas, e identificar más de 8.000 estructuras de diferentes tamaños ocultas por árboles a lo largo de la carretera, con un volumen total suficiente para llenar aproximadamente 2.900 piscinas olímpicas.
Cómo era el camino
La investigación confirmó, además, que el camino, que mide unos 8,5 metros de ancho, no es una línea recta, como se suponía, sino que se desvió para incorporar pueblos y ciudades preexistentes entre Cobá y Yaxuná, conectando "a miles de personas que vivían en la región intermediaria", explicó la arqueóloga Traci Ardren, autora principal del estudio.
"El 'LiDAR' realmente nos permitió comprender el camino con mucho más detalle", ayudando a "identificar muchos pueblos y ciudades nuevas a lo largo del camino, nuevas para nosotros, pero preexistentes", expresó Ardren.
Los investigadores creen que la carretera fue construida poco antes del año 700 por orden de K'awiil Ajaw, poderosa dirigente de la ciudad de Cobá, y que fue "uno de los últimos esfuerzos de Cobá por mantener su poder" ante el ascenso de la emergente ciudad de Chichén Itzá.




