"Esta demanda es deliberadamente inaplicable puesto que no existe ningún fundamento en la legislación rusa que permita la liberación de esta persona", explicó a la prensa local el ministro de Justicia, Konstantin Shuichenko, quien denunció "una injerencia grosera y flagrante" en los asuntos internos rusos, reportó la agencia de noticias Sputnik.
El TEDH adoptó esta "medida provisional" a raíz de una petición realizada por el opositor ruso el pasado 20 de enero, en la que consideraba que las disposiciones tomadas por las autoridades rusas durante su arresto "no daban garantías suficientes sobre su vida y salud", por lo que exigía su liberación.
Navalny fue detenido en Moscú el 17 de enero, en cuanto regresó a Rusia tras haber pasado cinco meses en Alemania, convaleciente.
A principios de febrero, un tribunal hizo efectiva una pena en suspenso de cárcel en su contra, que incluye los 10 meses que pasó bajo arresto domiciliario, por lo que si sus abogados no logran apelar el fallo, el opositor se enfrenta a dos años y ocho meses de prisión.
Su detención y condena provocaron manifestaciones en todo el país, duramente reprimidas por las autoridades, que detuvieron a unas 11.000 personas.
Aunque el TEDH señaló que los Estados miembros de la Convención de los Derechos Humanos "tienen la obligación de respetar" las medidas provisionales que pronuncia, países como Turquía en 2005, Moldavia en 2009 o la propia Rusia en 2016 fueron condenados por "no respetar" este tipo de disposiciones.
Las medidas provisionales son el resultado de un procedimiento excepcional. Constituyen "medidas de urgencia", tomadas en consideración cuando existe "riesgo inmediato de daño irreparable", con el objetivo de permitir el "buen funcionamiento del proceso".
El TEDH recordó que este tipo de decisiones no permite, sin embargo, "prejuzgar decisiones posteriores sobre la admisibilidad o el fondo del proceso".