Por Stephen Collinson/AFP
Especial para UNO
WASHINGTON– Diversos países preparaban ayer un proyecto de resolución para colocar las armas químicas de Siria bajo control internacional, mientras el gobierno de Estados Unidos retomó la senda de la diplomacia aunque mantiene las amenazas de acciones militares contra el régimen de Bachar el Asad.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció anoche en un discurso a la nación que ordenó a las Fuerzas Armadas de su país que estén listas para atacar a Siria en “caso la diplomacia fracase”.
Obama y sus homólogos de Francia, François Hollande, y de Reino Unido, David Cameron, acordaron examinar en la ONU la propuesta rusa sobre las armas químicas sirias. Una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada por Rusia y originalmente prevista a las 20, fue aplazada, informaron fuentes diplomáticas.
Diplomáticos franceses, británicos y estadounidenses iniciaron ayer “conversaciones informales” sobre un proyecto de resolución francés, pero se prevé que las negociaciones serán difíciles.
Por otro lado, Siria, que ya había aprobado la propuesta rusa, anunció ayer que estaba dispuesta a mostrar sus armas químicas. “Estamos dispuestos a anunciar dónde se encuentran las armas químicas, cesar la producción de armas químicas y mostrar estas instalaciones a los representantes de Rusia, de otros países y de la ONU”, declaró el ministro sirio de Relaciones Exteriores, Walid Mualem, a la agencia rusa Interfax.
Rusia enviará detalles de su propuesta sobre Siria a Estados Unidos, indicó el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, pocas horas después de señalar que Washington no esperaría “por mucho tiempo”, y se preparaba para reunirse el próximo jueves en Ginebra con Lavrov, para analizar la situación en Siria, Kerry afirmó que el régimen de Bachar el Asad controla unas 1.000 toneladas de numerosos agentes químicos, incluyendo sarín y gas mostaza. Aunque parte de ese arsenal está en “forma binaria” y debe ser mezclado antes de usar, el gobierno dispone también de municiones principalmente con sarín, explicó el secretario de Estado ante una comisión del Congreso.
En Moscú, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, cuyo protagonismo en la crisis es cada vez mayor, reunió a la prensa para dar detalles sobre la iniciativa, que aclaró, no era “totalmente” rusa. “Surgió de los contactos que tuvimos con nuestros colegas estadounidenses, de las declaraciones del lunes de John Kerry, que ofreció la posibilidad de evitar los ataques si ese problema podía ser solucionado”, explicó.
Los diplomáticos rusos “trabajan actualmente en la elaboración de un plan realizable” y “estamos dispuestos a trabajar sobre él con el secretario general de la ONU, los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas”, añadió Lavrov. La amenaza “debe mantenerse” Francia anunció ayer un proyecto de resolución bajo el capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas, que llegado el caso autoriza un recurso a la fuerza, afirmó el ministro francés de Relaciones Exteriores Laurent Fabius. El proyecto apunta a “exigir del régimen sirio que esclarezca rápidamente su programa de armas químicas, que lo coloque bajo control internacional y que sea desmantelado”, precisó.
También aspira a instrumentar “un dispositivo completo de inspección y de control de sus obligaciones bajo la égida de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ)”, agregó Fabius. Pero el ministro ruso de Relaciones Exteriores afirmó e que la propuesta francesa es “inaceptable”.
Obama se reunió en Washington con senadores demócratas y republicanos, y les instó a retrasar el voto en el Congreso sobre la autorización para atacar Siria con el propósito de trabajar, entre tanto, en la propuesta diplomática rusa.
La senadora por California y presidenta del Comité de Inteligencia del Senado, Dianne Feinstein, afirmó a la conclusión de la reunión con el presidente que dar tiempo a la comunidad internacional para que se trabaje en la proposición de Rusia .
Contactos diplomáticos
La propuesta de Moscú desencadenó una intensa actividad diplomática, pero la oposición siria la calificó de maniobra rusa y exhortó a la comunidad internacional a no reducir la crisis al asunto de las armas químicas.
“Hay matanzas, más de 100.000 muertos, millones de desplazados y refugiados, 200.000 presos torturados diariamente”, denunció Monzer Majus, embajador en Francia de la Coalición Nacional Siria. Por su parte, las monarquías del Golfo indicaron al término de una reunión de cancilleres que la propuesta rusa no cesará la efusión de sangre de los sirios.
El proyecto ruso también encontró apoyó en Irán, principal aliado de Siria junto a Rusia, y de China. “Queremos que nuestra región se deshaga de todas las armas de destrucción masiva. (...) Esos esfuerzos deben también estar destinados a las armas químicas de que disponen los grupos rebeldes sirios”, declaró Marzieh Afgham, ministro iraní de Relaciones Exteriores.
La Unión Europea (UE) manifestó el martes su interés por la propuesta rusa, pero quiere asegurarse de que se trata de una iniciativa seria.


