El rescate a los mineros ya es historia. También lo es la base que albergó a los familiares y a miles de periodistas de todo el mundo. Videos.

Enviado especial en Chile: del campamento apenas quedó la esperanza

Por UNO

A una semana del histórico rescate, el campamento Esperanza se desvaneció. Luego de ser el centrodel universo, de ser blanco de todos los flashes y las lentes de los medios del mundo, ahora la

base que albergó y contuvo a los familiares de los 33 mineros es apenas un recuerdo en cada uno de

los rastros que asoman en la arena.

El equipo de UNO Medios volvió a la sede de la epopeya chilena y apenas divisó algunas pistas

de que allí pocos días atrás se montó la ciudadela de Atacama.

Pilas enterradas, restos de plásticos, andamios que soportaron el peso de las cámaras de

televisión, placas de maderas con insignias de las principales cadenas internacionales que

sirvieron de sostén a los sets improvisados. Todas muestras de que allí se posó la atención

mediática por varias semanas que ahora parecen haber resultado instantes para el eterno tiempo del

desierto.

De la férrea guardia de carabineros que custodiaron los accesos con marcada disciplina en el

campamento, y que luego alternaron vigilancia con tareas más relajadas de entretenimiento a los

niños, apenas quedan dos soldados que le vedaron el paso a UNO Medios cuando quiso acercarse al

pozo que ya se convirtió en leyenda y que fue la vía de escape a la libertad para 33 mineros.

Parece que el contrato de exclusividad que firmó un pool mediático aún perdura y quienes

quieran reconstruir la historia de los 33 de Aatacama deberán acudir a fuentes ya archiconocidas y

archipublicitadas.

El viento vuelve a soplar en el corazón del desierto pero no calma el sol abrasador que quema

la piel. Parecen ser ellos dos habitantes y viejos conocidos que recuperaron la intimidad pérdida

desde aquel 5 de agosto, cuando empezó a escribirse una de las historias más apasionantes del

género humano.