Una joven rusa de 22 años fue asaltada, intentó forcejear para evitarlo y acabó sufriendo unterrible apuñalamiento en la nuca. Estaba tan traumatizada por el ataque que se fue a casa sin
darse cuenta que tenía un cuchillo incrustado. Ella no sintió nada, fueron sus padres los quecomprobaron con asombro lo que le había ocurrido a su hija.
Parece imposible que Julia Popova, la joven rusa, no se enterara de que había sido apuñaladahasta que llegó a su casa pero, según informa el diario británico Daily Mail, los médicos que la atendieron han confirmado la veracidad de estehecho insólito. En la imagen, se puede ver la sangre que manaba de la herida y como los cirujanosla miran con asombro, mientras se preparan para operarla. El cirujano jefe del hospital donde fue atendida afirmó que "tuvo mucha suerte, el cuchilloestaba clavado en el hueso, no dañó ni la médula espinal ni las arterias, es un caso único yextraordinario". Julia pasó más de una hora con el cuchillo en la espalda pero, una vez que los médicos leoperaron y se lo extrajeron tuvo una recuperación sencilla y no tendrá secuelas de ningún tipo. El diario británico explica que una de las posibles causas de que Julia no se diera cuenta deque le habían clavado un cuchillo es que el cuerpo se protege a sí mismo sumiendo al individuo enun estado de shock. En esta fase, se reduce el flujo sanguíneo y se siente menos dolor.

