Esa isla del Mediterráneo -considerada por el Vaticano como parte de Tierra Santa-  está dividida en comunidades ortodoxas y musulmanas. Dijo que la iglesia necesita "sacerdotes buenos y santos".

El Papa hizo en Chipre llamado al diálogo entre cristianos y musulmanes

Por UNO

NICOSIA, 5 junio (AFP-NA y ACI Prensa) - El papa Benedicto XVI hizo el sábado en Nicosia un llamadoal diálogo entre religiones cristiana y musulmana en el segundo día de su visita a Chipre, isla del

Mediterráneo dividida desde hace 36 años entre comunidades ortodoxas al sur y musulmanas al norte.

También insistió en la importancia del diálogo entre las religiones, estimando que "queda

mucho por hacer aún en el mundo". Exhortó a apoyar con todos los medios posibles a los cristianos

de Medio Oriente para que puedan ser artífices de paz y reconciliación en esta región aún marcada

por el conflicto.

"En este mismo espíritu, me uno a su oración para que todos los habitantes de Chipre

encuentren, con la ayuda de Dios, la sabiduría y la fuerza necesaria para trabajar juntos por una

solución justa de los problemas pendientes, luchar por la paz y la reconciliación, y construir para

las futuras generaciones una sociedad que se distinga por el respeto de los derechos de todos,

incluyendo los derechos inalienables de libertad de conciencia y de culto", continuó.

Benedicto XVI resaltó luego que "tradicionalmente, se considera a Chipre parte de Tierra

Santa, y la situación de conflicto permanente en Oriente Medio es, sin duda, un motivo de reflexión

para todos los fieles cristianos. Ninguno puede quedar indiferente ante la necesidad de apoyar, con

todos los medios posibles, a los cristianos de esta atormentada región, de manera que estas

antiguas Iglesias puedan vivir en paz y prosperidad".

En un momento en que los escándalos de pedofilia en el seno del clero sacuden a la iglesia

Católica desde hace varios meses y las revelaciones de abusos cometidos por religiosos contra niños

se multiplican en el mundo, el Papa también subrayó la necesidad de "sacerdotes buenos y santos".

"La Iglesia adquirió una consciencia renovada de la necesidad de sacerdotes buenos, santos y

bien formados", dijo Benedicto XVI al reunirse con la pequeña comunidad católica de la isla en una

escuela maronita de la capital.

El 27 de mayo, Benedicto XVI había condenado esos hechos de pedofilia estimando que son un

"motivo de escándalo" que debe llevar a "aprender de nuevo la penitencia" y "aprender por una parte

el perdón y del otro la necesidad de justicia".

Pero en la isla, dividida desde 1974 entre comunidades turcochipriota al norte y

grecochipriota al sur, el Papa también insistió en la importancia del diálogo entre las religiones,

estimando que "queda mucho por hacer aún en el mundo".

"Sólo con un trabajo paciente puede construirse la confianza mutua, puede superarse el peso

de la historia pasada y las diferencias políticas y culturales entre los pueblos pueden

convertirse en una razón para trabajar en una comprensión más profunda", indicó durante el

encuentro la escuela Santo Maron de Anthupolis, un barrio de Nicosia.

"Os aliento a favorecer la creación de tal confianza mutua entre cristianos y no cristianos,

como una base para fundar una paz duradera", agregó.

Unas 2.000 personas, sobre todo chipriotas de confesión maronita, estaban congregadas en el

patio del colegio.

La visita del Papa había provocado airadas críticas de parte de algunos responsables de la

comunidad ortodoxa que incluso llamaron a boicotear las ceremonias oficiales. Fueron llamados al

orden por el jefe de la Iglesia Ortodoxa chipriota, el arzobispo Chrysostomos II.

El viernes, en el avión que lo llevaba a Chipre, Benedicto XVI había afirmado ya que "hay

que ser capaz de dialogar con nuestros hermanos musulmanes y proseguir este diálogo para una

coexistencia aún más fructuosa".

El sábado en la tarde, el Papa podría reunirse con el jefe de los musulmanes chipriotas

turcos, el Mufti Yusuf Suicmez, que pidió esta entrevista: "hay una posibilidad concreta de que se

reúnan", dijo el viernes a la prensa el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.

El Papa también llamó a los católicos al diálogo ecuménico, destacando que "la búsqueda de

una mayor unidad en la caridad con los otros cristianos" es una "parte esencial" de la misión de su

Iglesia.

El Papa fue invitado a la isla por el presidente Demetris Christofias, y por el arzobispo

Chrysostomos II, que lo recibió en el arzobispado a media jornada.

El objetivo oficial del viaje es la entrega el domingo por Benedicto XVI al Consejo

Presinodal del documento de trabajo para el sínodo sobre Medio Oriente de octubre en el Vaticano.

Según el Papa, este sínodo "reflexionará sobre el papel vital de los cristianos en esta

región (...) y contribuirá a promover una mayor cooperación entre los cristianos de la región.