La mujer, que pertenece a la "Iglesia veterocatólica" , dice que espera que con su ordenación se rompa el "prejuicio" en la Iglesia Católica Romana.

El ordenamiento como sacerdotisa de una mujer en la Iglesia anglicana de Italia causó polémica

Por UNO

María Longhitano, una profesora casada se convertirá en la primera mujer sacerdote de Italia cuandosea ordenada a finales de este mes en una iglesia anglicana cercana a El Vaticano.

La mujer, que pertenece a la "Iglesia veterocatólica" de Italia, dice que espera que con su

ordenación como sacerdotisa se rompa el "prejuicio" en la Iglesia Romana.

De hecho, según el corresponsal de la BBC Robert Pigott, este evento puede servir para

energizar el debate sobre el papel de la mujer en la Iglesia Católica.

El debate está servido

Sin embargo, el Papa Benedicto XVI se opone tajantemente a que se nombre a mujeres

sacerdotisas y su predecesor Juan Pablo II incluso prohibió que este tema se tratase públicamente.

En 2002, cuando siete mujeres católicas romanas fueron ordenadas extraoficialmente como

sacerdotisas, fueron inmediatamente excomulgadas por la Iglesia.

Según Pigott, aunque la señora Longhitano no profesa la fe católica, su ordenación en la

Iglesia Anglicana será muy incómoda para El Vaticano.

No obstante, Longhitano, que dice que siempre ha querido ser sacerdotisa y recuerda que de

pequeña jugaba con hostias, ha acusado al Vaticano de impedir que las mujeres puedan cumplir con su

vocación.

Modernización

La italiana tiene esperanza en que su ordenación como sacerdotisa impulse el debate entre los

católicos sobre la modernización de su iglesia.

Algunos católicos creen que la reforma es necesaria para revertir el descenso en el número de

fieles y recobrar la influencia de la Iglesia. Además, un obispo austriaco dijo esta semana que la

Iglesia debe considerar la eventual ordenación de mujeres.

La Iglesia Anglicana, que se separó del Vaticano en el siglo XIX en rechazo al dogma de la

Inmaculada Concepción y a la infalibilidad del Papa, considera cuestiones como las relaciones

homosexuales y la anticoncepción como algo pesonal y permite el nombramiento de mujeres como

sacerdotisas desde 1996.